Archivo - El director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente - EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) advierte en un estudio publicado este viernes de que los modelos contables utilizados por la Administración pública española para proyectar el gasto en pensiones presentan "limitaciones" para cuantificar el impacto de los cambios legales en el sistema público, al no estar diseñados para analizar reformas normativas ni recoger la respuesta de comportamiento de la población.
Así lo sostiene el director del 'think tank', Ángel de la Fuente, en el documento 'Modelos contables de proyección del gasto en pensiones: Estructura, limitaciones y propuestas para seguir avanzando', en el que analiza las herramientas empleadas por la Seguridad Social (modelo INTegraSS), la AIReF y por el Ministerio de Economía (modelo PeGaSo) para estimar el gasto en pensiones.
En el estudio, Fedea reconoce los recientes esfuerzos de estas instituciones por publicar y documentar sus herramientas públicas de cálculo, pero sostiene que "hay todavía un considerable margen de mejora que convendría explotar" y advierte de que su uso para evaluar reformas legislativas suele ser de una forma "problemática".
Según explica, estos modelos parten de identidades contables útiles para proyectar la trayectoria del gasto bajo el supuesto de "política constante", pero no están diseñados para predecir cómo reaccionarán las familias ante las nuevas normas.
El informe señala que, para cuantificar los efectos de la reforma de pensiones de 2021-2023, los distintos organismos han tenido que recurrir a modificaciones manuales ("ajustes ad hoc") sobre sus escenarios base.
Estos ajustes, según de la Fuente, se apoyan en la intuición de los técnicos de cada institución, pero con frecuencia "no se justifican en detalle".
Para superar las "limitaciones de los modelos utilizados hasta ahora", Fedea plantea dos recomendaciones principales. Por un lado, sugiere documentar con transparencia los cálculos, es decir, explicar detalladamente en qué se basan tales ajustes para que el lector pueda "valorar su plausibilidad" sobre los patrones de jubilación e incentivos a la demora laboral.
Por otro, aboga por priorizar la inversión en el desarrollo de "modelos con comportamiento" que incorporen las decisiones reales de los hogares en cuanto a su oferta de trabajo, ahorro y momento de jubilación tras un cambio en la normativa.
DIVERGENCIAS EN EL IMPACTO DEL DÉFICIT
El documento contrapone las estimaciones oficiales con los resultados del modelo de comportamiento de Fedea.
Mientras que los informes institucionales prevén un impacto moderado de la última reforma, los cálculos de Fedea estiman un deterioro del déficit básico del sistema de pensiones cercano a cuatro puntos de PIB hacia 2050 (frente a incrementos de gasto menores a los 2,5 o 3 puntos previstos por los organismos oficiales).
Fedea subraya que medidas como la revalorización de las pensiones con el IPC no sólo elevan el gasto de forma directa, sino también indirecta, al reducir el ahorro de las familias y anticipar el retiro, efectos que reducen el PIB y empeoran las cuentas del sistema.
Asimismo, el análisis proyecta que la jubilación demorada crecerá del 10% al 30% en las próximas décadas debido principalmente al aumento de la esperanza de vida, por lo que este retraso del retiro no puede atribuirse exclusivamente a los incentivos económicos fijados en la reforma.