Economía/(Ampliación).- La CE expedienta a O2 y Vodafone por abuso de posición dominante en servicios de 'roaming'

La CE exige una reducción de los precios de la itinerancia en la telefonía móvil

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: lunes, 26 julio 2004 16:39

BRUSELAS, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea expedientó hoy a dos compañías telefónicas británicas --O2 y Vodafone-- y anunció un pliego de cargos contra los operadores de telefonía alemanes en las próximas semanas por abusar de su posición dominante en el mercado para imponer "precios excesivos" al resto de compañías comunitarias en sus servicios de itinerancia internacional en la telefonía móvil ('roaming', en inglés).

El Ejecutivo comunitario descarta de momento más procedimientos contra el resto de Estados miembros, ya que aunque considera que la situación "no es óptima", en ninguno de ellos se han encontrado "problemas similares" a los de Reino Unido y Alemania, según explicó el portavoz del comisario de Competencia, Mario Monti. "Esto no significa que en el resto de países no deban bajar también los precios del roaming", añadió.

En caso de que se registren nuevos abusos, la Comisión subrayó que, de acuerdo con la nueva legislación que entró en vigor en 2003, las autoridades nacionales serán las que regulen el mercado de telecomunicaciones y tendrán la oportunidad de evaluar si una compañía tiene un poder de mercado significativo, y si lo tiene podrá imponer los remedios apropiados para bajar los precios. "Es un camino más fácil".

La "compleja" investigación preliminar de Bruselas, lanzada el año 2001, ha revelado que Vodafone, desde 1997 hasta 2003, se aprovechó de su posición dominante en el mercado británico para cargar precios "injustos y excesivos" al resto de operadores europeos de telefonía móvil en los servicios de itinerancia internacional, lo cual "repercutía negativamente en los consumidores que viajan al Reino Unido". Lo mismo ocurrió con la compañía O2 durante el periodo comprendido entre 1998 y 2003.

El Ejecutivo comunitario ha llegado a esta conclusión examinando el "amplio margen de beneficios" obtenido por las compañías en este servicio y comparando los precios de la itinerancia internacional para las compañías europeas con los de los servicios similares suministrados a las operadoras independientes nacionales. "La Comisión cuestiona el enorme diferencial de precio entre dos servicios comparables en lo fundamental", destacó el portavoz comunitario.

Estas conclusiones preliminares no prejuzgan en ningún sentido el resultado de la investigación. Las dos compañías tienen ahora dos meses para responder a los cargos de Bruselas, y pueden incluso pedir una audición ante el Ejecutivo comunitario, que se celebraría en otoño. Si las pruebas se confirman, los operadores deberán reducir los precios de los servicios de 'roaming' de acuerdo con las modalidades que ellos mismos determinen, ya que "la Comisión no es un regulador de precios", subrayó el portavoz del comisario Monti.

FALTA DE COMPETENCIA

La itinerancia internacional permite a los consumidores utilizar sus teléfonos móviles fuera de su propio país, donde su operador nacional no tiene cobertura. Bruselas critica que, hasta muy recientemente, la elección de la red extranjera se realizaba de forma aleatoria, ya que la mayoría de los clientes no sabían cómo cambiar el operador que se le atribuía de forma automática. Este procedimiento impide, según la Comisión, que haya competencia y que bajen así los precios.

Por ello, la posible solución pasaría por el establecimiento de "alianzas estratégicas paneuropeas", como la que ya ha establecido Vodafone, que permiten ofrecer precios más bajos. Los competidores han respondido con alianzas alternativas, como la desarrollada por Telefónica (España), Telecom Italia (Italia), T-Mobile International (Alemania) y Orange (Francia); y la que formaron en octubre de 2003 Amena (España), O2 (Alemania, Reino Unido e Irlanda), One (Austria), Sonofon (Dinamarca), Pannon GSM (Hungría), Sunrise (Suiza), Telenor Mobil (Noruega) y Wind (Italia).

Según los últimos datos de Bruselas, en la Unión Europea había 305,6 millones de usuarios de telefonía móvil a fecha del 1 de agosto de 2003. El 81 por ciento de los ciudadanos comunitarios tiene un teléfono móvil, mientras que en algunos Estados miembros la tasa de penetración se acerca al 90 por ciento.

"Los europeos viajan cada vez más, y los usuarios de teléfono móvil están usando sus aparatos en el extranjero con tanta frecuencia como en su país de origen. Pero el alto nivel de precios de itinerancia ha hecho que esto sea muy caro. Espero que nuestra iniciativa contribuya a cambiar el estado de las cosas", señaló Mario Monti en un comunicado.

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