El abogado del ex directivo afirma que su cliente fue "mal aconsejado"
HOUSTON (ESTADOS UNIDOS), 8 (EUROPA PRESS) -
El fundador y ex presidente y director general del gigante energético Enron, Kenneth Lay, fue inculpado hoy de 11 cargos de fraude y falso testimonios, pocas horas después de entregarse a las autoridades federales.
Lay, que llegó esta mañana al tribunal de Houston donde será juzgado, esposado pero sonriente y de buen humor, tendrá que responder por su papel en el colapso de la compañía de Texas, que fue una de las principales empresas del país y una importante fuerza del entorno republicano,
Las autoridades consideran a Lay culpable de manipular los resultados trimestrales e Enron, de emitir falsos comunicados sobre los resultados financieros de la compañía en los que además fueron omitidos datos esenciales.
Su abogado, Michael Ramsey, insistió en su inocencia en declaraciones a los medios desde la puerta del juzgado, y afirmó que fue mal aconsejado por el director financiero del grupo, Andrew Fastow.
"Obviamente, Andy y su grupo no estaban diciéndole al jefe que estaban robando a Enron. Eso, algo totalmente obvio, fue llevado a cabo a hurtadillas y con engaños. En una compañía tan grande como Enron, tienes que confiar en alguien, y obviamente la confianza estaba en el lugar equivocado", declaró.
Insistió en que Enron era una "creación" de Lay, de 62 años, y que éste cuidó del grupo "como si fuera su hijo pequeño". "La muerte de Enron fue como la muerte de un hijo. Perdió una fortuna, y su familia perdió una fortuna", estimó el letrado.
En los últimos meses, el Gran Jurado ha escuchado a varios ex empleados que aseguran haber informado a Lay sobre los crecientes problemas financieros a los que se enfrentaba la compañía en los meses previos al descubrimiento de una enorme bolsa de deuda oculta.
Fastow cumple una pena de 10 años de cárcel y pagará una multa de 23 millones de dólares tras haber llegado a un acuerdo para declararse culpable de 35 de los cientos de cargos presentados en su contra a cambio de su colaboración en la investigación.
JUICIO INDEPENDIENTE.
Ramsey también indicó que pediría un juicio independiente para Lay y que éste tenga lugar antes que el de Jeffrey Skilling, quien le sustituyó como director general durante seis meses, y que el del ex director contable del grupo, Richard A. Causey.
"Estamos preparados para el juicio, pero el hecho es que va a ser difícil encontrar un jurado", declaró Ramsey, quien destacó que las encuestas demuestran que la población de Houston "tiene una opinión" sobre el caso.
El letrado anunció que tanto él como Lay responderán a las preguntas de la prensa sobre las 12.30 horas locales (19.30 hora española), tras haber escuchado el listado de acusaciones.
Lay llegó al tribunal federal acompañado por su pastor, Steve Wende, de la Primera Iglesia Metodista Unitaria de Houston, quien afirmó que Lay y su mujer han pedido la bendición divina "para todos aquellos que resultaron dañados por la debacle de Enron".
Será, según los expertos, uno de los juicios más difíciles jamás presentado ante un tribunal. Enron, compañía que figuraba entre las siete primeras del país en la lista elaborada por la revista Fortune, tenía fuertes lazos con la administración del actual presidente, George W. Bush, que solía llamarle 'Kenny Boy'.
El llamado 'caso Enron' se desató en octubre de 2001, cuando la compañía presentó unas pérdidas de 638 millones de dólares y una importante depreciación de los activos de la compañía, lo que llevó a una investigación por parte de la principal autoridad reguladora de la Bolsa, la Securities and Exchange Comission.
El 2 de diciembre, el grupo se acogió al capítulo 11 de la ley de protección de quiebras y, a principios de enero de 2002, el Departamento de Justicia confirmó el inicio de una investigación criminal contra la dirección del grupo.
El colapso de Enron supuso un giro para el mundo de las grandes corporaciones, que se vieron obligadas a buscar fórmulas para aumentar su transparencia, y causó daños colaterales como la caída de la consultora Arthur Andersen, que auditaba las cuentas del grupo.