Actualizado 12/01/2009 19:19 CET

Economía/Macro.- Los españoles aún tienen en su poder 1.768 millones de euros en billetes y monedas de pesetas

((Esta noticia sustituye a la anterior sobre el mismo tema))

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 1.768 millones de euros, 949 millones en billetes y 819 millones en monedas de pesetas, permanecían aún en manos de los españoles el pasado mes de noviembre, casi siete años después de que el euro entrase en circulación en sustitución de la antigua divisa y diez desde el nacimiento de la moneda única, según datos del Banco de España.

Este importe se ha mantenido prácticamente estable a lo largo del último año, de forma que el montante no retornado de monedas y billetes de pesetas en el mes de noviembre era un 1,6% inferior al registrado al cierre de 2007, cuando se sitió en 1.798 millones de euros.

Los billetes de la antigua moneda española concentraron la mayor parte de este descenso, con un retorno de 21 millones de euros (-2,1%), al pasar de los 970 millones en diciembre de 2007 a los 949 millones en noviembre del pasado año.

Por su parte, la devolución de monedas sólo alcanzó los dos millones de euros en este periodo, desde los 821 a los 819 millones de euros entre diciembre de 2007 y noviembre de 2008, si bien el importe de estas piezas es menor que el de los billetes.

En noviembre de 2008, el dinero líquido en circulación alcanzó los 83.423 millones de euros (79.996 millones en billetes y 3.427 millones en monedas), con lo que el importe en billetes y monedas de pesetas que aún están en manos de los españoles (1.768 millones), supone el 2,11% del dinero total en circulación.

El Gobierno español fijó en tres meses el periodo de convivencia para ambas monedas, desde el 1 de enero de 2002, cuando comenzó a circular el euro en el bolsillo de los españoles, hasta el 31 de marzo del mismo año, y, desde entonces y hasta el siguiente 30 de junio, estableció un periodo de canje de las monedas y de los billetes en pesetas en las oficinas bancarias. A partir del 1 de julio de ese año, los españoles tienen que acudir al Banco de España si aún conservan la antigua divisa nacional.

Si bien, el banco emisor estima que el 45% de las monedas en pesetas que estaban en circulación antes de la entrada del euro nunca serán estregadas al Banco de España para su canje porque permanecerán en manos de los españoles como pieza de coleccionismo, o bien por deterioro, pérdida o salida del país en los bolsillos de los turistas.