Fresas, fresones, naranjas, limones, huevos y pescado disparan sus precios en el último año

Frutas tropicales, café y azúcar, entre lo que más se ha abaratado

Archivo - Un hombre comprando una cajita de fresas
Archivo - Un hombre comprando una cajita de fresas - Carlos Luján - Europa Press - Archivo
Europa Press Economía Finanzas
Publicado: domingo, 16 agosto 2026 11:34

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las bayas frescas (fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas), los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos y derivados), los huevos y el pescado fresco, ya sea refrigerado o congelado, se encuentran entre los productos alimenticios que más han disparado sus precios en España en el último año (desde julio de 2025 a julio de 2026), con alzas que, en algunos casos, superan los dos dígitos.

En concreto, según los últimos datos del IPC de julio publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y consultados por Europa Press, las bayas frescas han subido de precio un 17,2% en el último año, mientras que los cítricos frescos se han encarecido un 15,5%.

Por su parte, los huevos son hoy un 13,4% más caros que en julio de 2025; el pescado fresco, refrigerado o congelado, se ha incrementado un 7,7%, y los despojos comestibles (hígados, mollejas, riñones, sesos, criadillas) han elevado sus precios un 6,7% en el último año.

Destaca también la subida de precios de los preparados de marisco (+5,9%) en una época en la que suelen abundar las paellas veraniegas.

Así lo reflejan los últimos datos de las distintas subclases del IPC, que han sufrido algunas modificaciones desde enero de este año por los cambios metodológicos operados en este indicador.

En el otro extremo, entre los productos alimenticios que se han abaratado el último año destacan las otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis), que han bajado de precio un 15,4%; las frutas tropicales (aguacates, plátanos, bananas, piñas, mangos, papayas, chirimoyas, dátiles e higos), que se han abaratado un 14,8%; el café (-3,2%); las hortalizas y tubérculos congelados (-3,2%); los cereales (-2,6%); el azúcar de caña y de remolacha (-2,5%), y las bebidas vegetales (-2%).

En los siete primeros meses del año, los alimentos que más se han encarecido han sido las bayas frescas, que han disparado su precio un 40,9%, seguido de las patatas (+6,8%); los cítricos frescos (+5,9%); las frutas tropicales (+5,3%) y el vino de uva (+5,1%).

Por contra, los alimentos que más se han abaratado entre enero y julio son las hortalizas cultivadas por su fruto (tomates de todo tipo, pepino, calabacín, calabaza, berenjena, pimiento ó maíz dulce, entre otras), que han bajado un 9,6% sus precios; el azúcar (-3,7%) y el café (-3,4%).

FRUTAS FRESCAS Y TROPICALES, LO QUE MÁS BAJA DE PRECIO EN JULIO

En valores mensuales, las otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis) fueron los alimentos que más recortaron sus precios en julio respecto al mes anterior, con un descenso del 12,8%.

Le siguen las frutas tropicales (-6%) y las hortalizas cultivadas por su fruto (tomates, calabacines, pepinos y berenjenas, entre otras), que se han abaratado un 4,8%.

En el lado de los descensos, los productos alimenticios que más elevaron sus precios en julio respecto al mes anterior fueron los cítricos frescos (+3%), el agua (+1%), otras bebidas no alcohólicas (+0,8%), las bayas frescas (+0,7%) y los zumos de frutas (+0,5%).

CAMBIOS EN LA CESTA DE LA COMPRA

El IPC de enero de 2026 fue el primero que publicó el INE en base 2025. La principal novedad de esta nueva base es la implantación de la nueva clasificación de consumo, de forma que el IPC pasa de 12 a 13 grandes grupos.

Además, en la nueva base se ha revisado la cesta de la compra, se han actualizado ponderaciones y se han introducido algunas novedades metodológicas.

Así, han entrado al IPC productos como los aguacates y los arándanos, en la alimentación; los refrescos de té y la cerveza con limón, entre las bebidas, y las radiografías en los servicios médicos, mientras que salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 incorpora mejoras en el proceso de recogida y grabación de los precios. Hasta ahora, si en la recogida de los precios se detectaba algún cambio relevante en las características del producto, el ajuste se incorporaba al cálculo del IPC un mes después de haberse producido.

Con el nuevo procedimiento, y gracias a la utilización ya generalizada de dispositivos electrónicos para la recogida de los precios, estos ajustes se incorporan en el mismo mes en que se produce el cambio.

Asimismo, el INE continúa trabajando en el desarrollo de métodos de recolección automatizada de la información, mediante el aprovechamiento de las bases de datos de las empresas (scanner data), la recogida automatizada de Internet (web scraping) y la utilización de medios informáticos en la recolección de precios en los establecimientos, que continuarán su incorporación al cálculo del IPC a lo largo de esta nueva base.

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