Guindos, Salgado, Solbes y Solchaga piden mayor integración fiscal en la UE y culminar la unión bancaria

Publicado 18/12/2018 13:02:25CET
Eduardo Parra - Europa Press

Salgado afirma que se podría haber evitado la segunda parte de la crisis en 2010 si no hubiese habido una retirada de estímulos "acelerada"

MADRID, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los exministros de Economía españoles Luis de Guindos, Elena Salgado, Pedro Solbes y Carlos Solchaga han coincidido este martes en remarcar la necesidad de que se culmine la unión bancaria, incluyendo el Fondo de Garantía de Depósitos, y de avanzar hacia una primera "facilidad" fiscal, algo para lo que han mostrado su "esperanza" de que se pueda lograr pese a las dificultades en el momento actual.

Así se han expresado los exministros de Economía españoles durante su intervención en un acto conmemorativo por el '40 aniversario de la Constitución', organizado por el Ministro de Economía y Empresa, que ha inaugurado la actual ministra del ramo, Nadia Calviño, quien ha destacado la contribución de la Constitución para la integración de España en la UE.

"La España de hoy no puede entenderse sin Europa, de la misma manera que la UE no puede entenderse sin España", ha apostillado Calviño, quien ha apuntado que siguen existiendo problemas económicos y sociales "importantes" en España que "en gran medida" hay que hacer frente desde el ámbito europeo para resolverlos.

Además, ha señalado también la necesidad de avanzar hacia una Europa "más social" y en la movilización por la unión económica y monetaria. En este último punto han incidido posteriormente también cuatro de sus predecesores al frente del Ministerio de Economía: Luis de Guindos, Elena Salgado, Pedro Solbes y Carlos Solchaga.

De Guindos, actual vicepresidente del BCE, ha incidido en la necesidad de culminar la unión bancaria y el Fondo de Garantía de Depósitos, al tiempo que considera que hay "mucho que hacer" en el ámbito del mercado de capitales y continuar con el saneamiento del sistema bancario europeo.

En este sentido, ha mostrado su "sorpresa" de que no se haya producido ningún proceso de consolidación bancaria trasnacional en un contexto de trabajos por un sistema bancario único con un único supervisor y una única Junta de Resolución. "Lo lógico sería un proceso de integración bancaria en Europa que no se ha producido", ha apostillado.

A su vez, ha incidido en la importancia de contar al menos con una primera "facilidad fiscal" para poder actuar de una forma anticíclica ante shocks asimétricos, para lo que cree que debe primar la voluntad política.

Por su parte, Carlos Solchaga ha mostrado también su "esperanza" de que "algún día" se disponga de una Unión fiscal, lo que a su juicio constituye "la mayor prueba de cesión de soberanía" y el "último salto a la UE", tras haber valorado los avances para el fondo de Garantía y la regulación en materia de intermediarios financieros.

De su lado, Elena Salgado ve "complicado" que se pueda avanzar en la integración política en este momento, ante el surgimiento y auge de liberalismos, extremismos y nacionalismos, pero sí cree que se puede avanzar en la unión fiscal, ya que "entre el 20% del presupuesto federal en Estados Unidos y menos del 1% que supone el presupuesto europeo hay un gran techo por recorrer".

Parte de este camino cree que se podría recorrer con la iniciativa española que plantea la posibilidad de que haya un fondo para pagar las prestaciones por desempleo que se generen como consecuencia de un shock asimétrico. En este sentido, ha recordado que el pago de las prestaciones por desempleo en España suponía 3,5 puntos del PIB en 2011, un montante sin el que ha asegurado que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "habría tenido margen fiscal para hacer otras cosas".

De su lado, Pedro Solbes ha defendido que, frente a las habituales críticas a Bruselas, la Comisión Europea "no dice absolutamente nada que no digan los Estados miembros sentados en los órganos correspondientes", lo que pasa es que es "muy complicado" pronunciarse sobre la minería del carbón o Uber y es "más fácil" culpar a Bruselas.

EL PAPEL DEL BCE

De hecho, Salgado ha asegurado que los primeros 10 años del euro llevaron a un crecimiento español "espectacular", pero el Pacto de Estabilidad y Crecimiento fue "muy corto" en objetivos y permitió que se generasen "muchos desequilibrios económicos", de forma que en la segunda parte del periodo de la crisis se manifestaron "dificultades" y "carencias del euro y del propio Banco Central Europeo (BCE").

A su juicio, el BCE reaccionó "bien" a partir de un determinado momento, pero opina que no obró de forma correcta ante la crisis económica al subir los tipos de interés en 2008 y dos veces en el ejercicio 2011.

Según Salgado, se debería de haber prestado atención a la posibilidad de capitalizar obligatoriamente las entidades financieras, como se hizo en Estados Unidos sin "ninguna distinción".

"No era una cuestión de crear un banco malo, sino de capitalizar todas las entidades financieras", ha remachado Salgado, quien ha afirmado que si las históricas palabras del presidente del BCE, Mario Drahi, en 2012 en las que aseguró que haría "todo lo necesario por preservar el euro" se hubiesen pronunciado antes se habría evitado "la segunda crisis y por tanto muchísimo sufrimiento".

"EN LA UE HACEMOS LAS COSAS MAL Y COMO PODEMOS"

Los exministros han detallado cómo se conformó la unión económica en sus inicios y de las dificultades de los primeros años que se han extendido hasta la actualidad. "Hay que aceptar la idea de que hacemos las cosas mal y como podemos", ha afirmado Solchaga, quien ha indicado que la UE no es un proceso político "ejemplar" pero es "por el que hay que luchar".

Solchaga ha calificado de "lamentables" las dificultades para construir la Unión Bancaria o la "insuficiencia" de los fondos de resolución, por lo que cree que lo mejor es hacerlo "despacio" con la confianza de que cada paso que se da resulta "extraordinariamente complejo hacer reversible". Eso sí, ha augurado "bastantes disgustos" en la Unión Monetaria, aunque ha insistido en que en el caso de España, tendría "muchos más" fuera de ella.

En esta línea, Sobles ha recordado que se partió de países "radicalmente diferentes", por lo que es "muy complicado" poner cuestiones en común. Sobre el papel del BCE, ha indicado que se le dió un margen suficiente para ir poniendo "parches", y esto ha permitido que la crisis haya sido "algo menos dura" y se haya mantenido la unidad monetaria. "Sin la capacidad legal del BCE y sin el apoyo político de los responsables del BCE evidentemente la crisis habría sido más complicada y difícil", ha agregado.

Para Guindos, se puso de manifiesto que la Unión Económica y Monetaria presentaba "problemas", pero se fijó una política monetaria única centralizada en el BCE, la estabilización de una inflación próxima al 2% y reglas fiscales, si bien se evidenció que esto fue "insuficiente" cuando llegó la crisis.

En su opinión, la crisis en España no fue tan fiscal como un problema de competitividad, si bien en estos años se han producido "avances" en la UE, que aunque no son suficientes, sí permiten estar "mejor preparados" para una futura crisis.

En esta línea, Solchaga ha incidido en que estableció las reglas del juego y ha permitido crear un marco "amistoso y útil" para que los españoles desarrollen su capacidad de crecer, al tiempo que Salgado se ha referido a los derechos sociales y el entramado institucional que incluye el texto constitucional, que ha aportado "una economía abierta, libertad sindical ,justicia independiente".

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