Actualizado 23/06/2006 17:05 CET

RSC.- Los ataúdes ecológicos, una apuesta por el ahorro económico y por el respeto al Medio Ambiente

Muchas empresas ofrecen ya materiales y semillas que se regeneran en la tierra, o sepelios en 'bosques memoriales' como en Reinno Unido

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

Cada vez son más numerosas las empresas fabricantes de ataúdes ecológicos elaborados con materiales naturales y maderas certificadas que se descomponen sin dejar elementos contaminantes. Además de respetar el Medio Ambiente, suponen un ahorro de dinero "considerable", según recoge hoy la web 'Consumer'. En la Unión Europea, el coste de un féretro tradicional oscila entre los 300 y los 2.000 euros, mientras que los ecológicos apenas superan los 35 euros.

Un ejemplo de este tipo de novedosas iniciativas es la funeraria anglosajona 'Natural Death Centre', que ofrece "eco-féretros" hechos de madera con certificación ecológica del Forest Stewardship Council (FSC), de cartón reciclado, de bambú y de otras fibras vegetales sin ningún tratamiento de barniz ni elemento metálico o sintético tóxico alguno.

El sepelio también se realiza de manera ecológica, puesto que el féretro se entierra en un "bosque memorial", cubierto de flores y arbustos, para que el cuerpo se descomponga de manera natural. El primer terreno destinado a ese tipo de ceremonias se inauguró en 1993, y actualmente hay más de 200 en todo el Reino Unido.

Los modelos y materiales de este tipo de ataúdes son variados. La empresa 'Somerset Willow' los fabrica con mimbres, y en cinco años ha aumentado su producción desde uno al mes hasta veinte por semana.

Por su parte, la empresa 'Ecopod', además de diseñar eco-féretros de papel reciclado, ha lanzado una "semilla-ataúd". El sarcófago biodegradable, en forma de vaina y su contenido, acaba generando vida en la tierra. Algo similar ofrece Capsulamundi, un proyecto italiano que consiste en un recipiente reciclado en forma de semilla para que alimente un árbol.

TAMBIÉN EN ESPAÑA

En España también hay diversas iniciativas. Investigadores de la Universidad San Pablo-CEU de Madrid y la empresa 'Ecowood Logic' han desarrollado el "maderón", un material ecológico mezcla de cáscara de almendra molida y resina, cuyo acabado final es similar a cualquier madera noble utilizada por la industria funeraria. Además, este tipo de ataúd no necesita llevar el cofre de zinc de los féretros tradicionales, por lo que evita el impacto ambiental de dicho producto químico.

Asimismo, la empresa española 'Restbox' fabrica ataúdes de cartón reciclable. Según sus responsables, el árbol necesario para hacer un ataúd convencional permite hacer hasta cien ataúdes de cartón. De esta forma, se contribuye a reducir la reforestación provocada por este sector, ya que se estima que en Europa se talan anualmente un millón de árboles para fabricar ataúdes. Además, las piezas plásticas que lleva son biodegradables, y evita el uso de los adhesivos, aditivos o metales de los ataúdes convencionales, nocivos para el Medio Ambiente.

Pero este tipo de urnas y ataúdes no sólo ofrecen ventajas medioambientales. Su precio y su facilidad de almacenaje representan una clara opción en casos de desastres naturales. De hecho, la Ley obliga a que los Consistorios dispongan de un número mínimo de ataúdes por habitante por si ocurriera una catástrofe.

A pesar de ello, los ataúdes ecológicos son en la actualidad una opción minoritaria. Según sus impulsores, además de los tabúes y los convencionalismos sociales, el sector no facilita las homologaciones necesarias porque perderían los lucrativos porcentajes de venta de los modelos tradicionales.

Por su parte, el traslado del ataúd al cementerio también podría ser realizado de manera ecológica. Por ejemplo, los Servicios Funerarios de Barcelona cuentan con coches funerarios híbridos, aunque son una excepción, puesto que el coche de combustión interna es el transporte más generalizado.

OTROS SEPELIOS ECOLÓGICOS

Los avances ecológicos no sólo se limitan a los ataúdes. La incineración solar es utilizada en India por los hinduistas, en su costumbre de quemar los cuerpos al aire libre. Este sistema evita la contaminación que produce la cremación convenional, sobre todo en forma de emisiones de mercurio.

Por su parte, la empresa sueca 'Promessa Organic' realiza lo que se denomina "composatarium", consistente en sumergir el cuerpo en nitrógeno líquido y así se convierte en polvo que también puede ser compostado. Es un sistema de descomposición aeróbico similar al del compostaje, por lo que el resultado final puede ser utilizado como fertilizante para las plantas.

Otra forma de realizar un entierro ecológico y rentable, ya que es tres veces más barato que la incineración convencional, es la hidrólisis alcalina, consistente en disolver el cadáver con la ayuda de una solución que permite convertir los huesos en polvo. Además, el líquido disolvente se puede reciclar.

Un ejemplo curioso, mezcla de ecologismo y reinserción social, es el de 'Urna Bios', una maceta realizada con cáscara de coco, rellena de turba y con una semilla en su interior. Elaborado por los internos de los centros penitenciarios catalanes, se usó por primera vez en 2004 con las cenizas de Copito de Nieve, el famoso gorila blanco del Zoo de Barcelona. Estas urnas biodegradables son fabricadas con polímeros vegetales que se descomponen con el agua o la humedad de la tierra.