RSC.-MSF pide el trabajo conjunto de farmacéuticas y gobiernos para avanzar en el tratamiento de enfermedades olvidadas

Considera "falso" y una "falacia" que los laboratorios no tengan fondos para invertir en estas enfermedades porque no es rentable

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: miércoles, 17 noviembre 2004 14:38

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

El director del Servicio Médico de Médicos Sin Fronteras (MSF), Luis Villa, pidió hoy, con motivo de la celebración hasta el próximo día 20 en México de la Cumbre Ministerial sobre Investigación en Salud, la implicación y la colaboración conjunta entre Gobiernos y laboratorios farmacéuticos para destinar más recursos a los países en desarrollo, donde se sufren lo que denominan 'enfermedades olvidadas' como la malaria, el paludismo, la tuberculosis, la úlcera de Buruli o el Mal de Chagas.

Según explicó Villa en un desayuno de prensa, esta reunión, a la que están asitiendo hasta el próximo sábado unas 35 delegaciones de países de todo el mundo, ministros de Sanidad y representantes de las principales empresas y multinacionales farmacéuticas, "debe poner sobre la mesa el problema" y "fijar objetivos" que avancen en la solución.

MSF está presente también en la Cumbre estos días en México, en los que espera, según Villa, mantener contacto con estos gobiernos y empresas farmacéuticas para pedirles que cumplan "su parte de responsabilidad" en el problema de la falta de accesibilidad a medicamentos o las dificultades para el uso de patentes que, "en muchas ocasiones no utilizan porque no les interesa económicamente, pero que no dejan utilizar a otras empresas".

Según Villa, la respuesta de las multinacionales farmacéuticas ante el problema "es siempre la misma". Defienden que no pueden hacer frente a la inversión necesaria para la fabricación y distribución de medicamentos para este tipo de enfermedades de países en desarrollo porque "no es rentable", algo que considera "falso" y "una falacia", porque en la mayoría de los casos las inversiones más fuertes para estos medicamentos las realizan las administraciones públicas.

La intención de MSF es, pues, alcanzar "la cooperación real" entre estas dos partes para que, con inversión pública, intención política y responsabilidad de los laboratorios, se pueda alcanzar un "compromiso" que reporte no sólo un beneficio económico (se calcula que las farmacéuticas recuperan la inversión en un nuevo medicamento en el primer año de comercialización), sino "también un beneficio humano".

El responsable de MSF mostró su sorpresa ante el hecho de que España, como delegación de país, no asista a esta cumbre, aunque sí lo está haciendo el Instituto de Salud Carlos III que pertenece al Ministerio de Sanidad. Entre otros, están presentes Sudáfrica, India, Brasil y Estados Unidos, un país "clave" en materia de empresas farmacéuticas (se estima que el 80% de las multinacionales del sector son estadounidenses).

Sin embargo, Villa adelantó la "clara actitud" con la que acude Estados Unidos a la cumbre, que será de "defensa a ultranza" de los intereses de los laboratorios farmacéuticos. Además, criticó en general la "falta de interés" que ha despertado la Cumbre, debido a que es "demasiado técnica" y no política, con lo cual "despierta mucho menos interés".

Precisamente, y ante la falta de responsabilidad de gobiernos y empresas de todo el mundo, MSF, junto otras organizaciones relacionadas con la salud y el Instituto Pasteur de París creó hace tiempo la Iniciativa para las Enfermedades Olvidadas (DNDI), que investiga de forma particular nuevos fármacos o nuevas aplicaciones de los que ya existen para estas enfermedades, pero que "no obtendrá resultados hasta, al menos, siete u ocho años".

LA SALUD COMO NEGOCIO

Villa recordó que el problema de accesibilidad a medicamentos y la falta de inversión de gobiernos y farmacéuticas para investigación se debe a que "la salud es un negocio" y las empresas siguen poniendo la rentabilidad de sus inversiones "por delante" de las necesidades de salud de estos países.

Así, las compañías farmacéuticas desechan investigar en medicamentos para estas enfermedades porque no les reporta rentabilidad y ponen barreras para que otros hagan uso de esas patentes de su propiedad para conseguir otras aplicaciones.

MSF calcula que hay diez millones de personas afectadas por la Enfermedad de Chagas en Latinoamérica, especialmente en Bolivia y Nicaragua, una enfermedad parasitaria endémica y que provoca la muerte de los pacientes por fallo cardiaco. En cuanto a la tuberculosos, provoca dos millones de muertes al año y se producen entre ocho y nueve millones de infecciones anuales.

Todas estas enfermedades afectan caso exclusivamente a personas que viven en los países en desarrollo y los afectados son demasiado pobres para pagar cualquier tipo de tratamiento.

Además, no presentan un 'mercado viable' para las farmacéuticas y por tanto quedan fuera de cualquiera de sus objetivos de investigación o de inversión. Entre ellas se encuentra la úlcera de Buruli, el dengue, la leishmaniasis, o la lepra, según apunta el informe de MSF 'La Investigación y Desarrollo no cubre las necesidades de salud de los países en vías de desarrollo'.

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