Andrés Romeo (Bodega Contador) - BODEGA CONTADOR
MADRID 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Bodega Contador afronta nueva etapa con Andrés Romeo, que asume la gestión de la bodega para dar continuidad al proyecto de su padre Benjamín Romeo, tras su fallecimiento el pasado mes de agosto.
En concreto, la bodega, ubicada en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), inicia así una nueva etapa con el objetivo de mantener su filosofía de elaboración y culminar los proyectos impulsados por su fundador, entre ellos El Llano de la Madera, según informa la compañía.
Nacido en San Vicente de la Sonsierra en 1999 y graduado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas, Andrés Romeo toma el relevo al frente de una estructura construida durante tres décadas. Su labor se centrará en conocer el trabajo de cada departamento, coordinarse con sus responsables y dar continuidad al proyecto en sus distintas áreas.
"Asumir la continuación de Bodega Contador es ahora mismo casi una necesidad, ya que me permite sentirme cerca de la figura de mi padre; hacerme cargo de este proyecto, tan vinculado a nuestra familia y que conozco desde sus inicios, me ayuda a gestionar emocionalmente su pérdida", ha explicado Andrés Romeo.
Asimismo, ha señalado que afronta esta etapa con la voluntad de que la bodega siga consolidándose y permanezca fiel a la filosofía de su padre, "culminando los proyectos iniciados por él con tanta ilusión, principalmente, El Llano de la Madera".
Una nueva etapa en la que se apoyará en un equipo que ha participado durante años en el desarrollo de los vinos de la casa. Así, Juan José Santos Díez, director técnico, forma parte de Bodega Contador desde 2007; Allende Pérez Medrano, responsable de laboratorio y administración, se incorporó en 2009, y Jesús Muntión del Campo está al frente del trabajo de campo desde 2020.
De esta forma, la bodega mantendrá como principios el respeto por la tierra, la atención a las particularidades de cada parcela y el rigor en la elaboración. Andrés Romeo afrontará esta labor junto a los responsables de la casa, con la intención de consolidar lo construido y aportar su propia visión a su evolución.
Benjamín Romeo inició su proyecto enológico personal en San Vicente de la Sonsierra en 1996, mientras que la construcción de la bodega se llevó a cabo en 2008. Desde sus primeras añadas, el trabajo de Contador ha estado vinculado al conocimiento del viñedo, el respeto por la materia prima y el cuidado de los detalles de la elaboración, una forma de trabajar que la nueva generación busca preservar.