MEXICO, 30 Dic. (EP/AFP) -
El Congreso mexicano aprobó la noche de ayer sábado las
modificaciones a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR),
considerada columna vertebral de la reforma fiscal, que homologa la
tasa al 35 por ciento para personas físicas y jurídicas.
Con 459 votos a favor, las modificaciones fueron aprobadas con los
votos favorables de los partidos Acción Nacional (PAN, del presidente
Vicente Fox), Revolucionario Institucional (PRI, ex gobernante) y de
la Revolución Democrática (PRD, tercera fuerza) y formaciones
minoritarias.
La aprobada ley del ISR contempla la reducción del tope máximo de
este gravamen del 40 al 35 por ciento homologado para personas
físicas y jurídicas, para el 2002 y otras disposiciones con las que
el Gobierno obtendría hasta 5.440 millones de dólares anuales
adicionales. La tasa irá disminuyendo en un punto por año hasta el
2005 para quedar en el 32 por ciento.
Con la aprobación de esta ley, el Ejecutivo de Fox obtendrá
recursos por valor de 75.000 millones de pesos (unos 8.161 millones
de dólares), es decir las dos terceras partes (13.500 millones de
dólares) de lo que esperaba recaudar con el gravamen de un 15 por
ciento del Impuesto al Valor Añadido (IVA) a medicinas, alimentos,
libros y colegiaturas, hasta ahora exentos.
Entre otras, las reformas contemplan que el crédito al salario
deberá ser pagado por los empresarios y no subsidiado por el Gobierno
como ocurre hasta ahora, con lo que se ahorraría unos 25.000 millones
de pesos (unos 2.720 millones de dólares), según estimaciones de
legisladores. Además prevé la posibilidad de gravar la enajenación de
algunas transacciones bursátiles (hasta ahora exentas), así como sus
utilidades y las de rendimientos financieros.
La ley incluye que el 5 por ciento de los dividendos obtenidos por
las ganancias anuales de las empresas que antes se reinvertían en
activos de la propia compañía y no pagaban impuestos ahora si sean
gravados, con lo que se estima recaudar 25.000 millones de pesos
(unos 2.720 millones de dólares) más.
La pretensión de gravar con ISR las prestaciones laborales como
seguridad social, guarderías infantiles, becas, fondos y cajas de
ahorro, tiempo extra, aguinaldo y primas vacacionales, que se incluía
en el predictamen, finalmente fue desechado por el pleno, por lo que
no se incluirá en el paquete de reformas fiscales.
Asimismo establece que en caso de pagar con tarjeta de crédito o
de débito, los gastos en restaurantes serán deducibles hasta en un 50
por ciento, excepto consumos en bares. En lo correspondiente a los
llamados "vehículos utilitarios" de las empresas, sólo serán
deducibles los que tengan un coste no superior a 200.000 pesos (unos
21.763 dólares).
El Congreso discute otros rubros del paquete fiscal. El PAN quiere
gravar con el 5 por ciento de IVA los alimentos, medicinas, libros y
colegiaturas, aunque reconoce que será "imposible" lograr el
consenso. Las dos principales fuerzas de oposición en el Congreso,
los partidos Revolucionario Institucional (PRI, ex gobernante) y PRD,
no están dispuestos a votar en favor de ningún IVA a esos rubros.
"Aprobaremos una reforma que no teniendo IVA le dé recursos
suficientes al Gobierno", dijo el presidente de la Comisión de
Hacienda, Oscar Levin, del PRI. El coordinador parlamentario del PRD,
Martí Batres, confirmó que el tema del IVA en medicinas y alimentos
"claramente no va porque ese es un reclamo de la población que no se
tocará en la reforma fiscal". El plazo para aprobar la reforma fiscal
y el presupuesto para el 2002 vence mañana 31 de diciembre.
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(EUROPA PRESS)
12/30/13-29/01
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