ESTRASBURGO (FRANCIA), 18 (EUROPA PRESS)
La Comisión Europea potenciará la exportación de las frutas y hortalizas europeas a China para equilibrar la balanza comercial con el gigante asiático en este sector y permitir que los productores comunitarios puedan beneficiarse del mercado asiático.
En respuesta a una interpelación de la eurodiputada socialista, Mabel Salinas, la comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, aseguró que "la Comisión está convencida de que el comercio con China resultará beneficioso para ambas partes pues representa un mercado emergente para los productos europeos", según informó el PSOE a través de un comunicado.
Fischer Boel indicó que para su equipo "es una cuestión principal el cómo se puede beneficiar el sector europeo de las frutas y hortalizas de este inmenso mercado, en el que se está formando una clase media y cuyos patrones están cambiando a gran velocidad".
Por ello, anunció una serie de medidas destinadas a mantener el equilibrio en las relaciones comerciales bilaterales con China. Entre los ejemplos enunciados por la Comisión, destaca un programa especial para China denominado "El auténtico sabor europeo", con campañas promocionales multianuales sobre especialidades en frutas y hortalizas europeas, y con un presupuesto que asciende a 240.000 euros.
Por otro lado, el Ejecutivo comunitario tiene previsto un marco de cooperación específico con el Ministerio chino de Agricultura sobre asuntos relacionados con seguridad alimentaria, sanitarios y fitosanitarios que, en palabras de Fischer Boel, "constituirá un foro para dar una respuesta a las dificultades que se encuentren los exportadores de la UE del sector de frutas y hortalizas".
Salinas se mostró "moderadamente satisfecha" con la respuesta de la comisaria. La eurodiputada almeriense se había interesado por el diálogo abierto entre la UE y China, después de constatar el gran crecimiento de las importaciones chinas, sobre todo de frutas y hortalizas, algodón y tabaco, sectores que ya presentan bastantes dificultades en su camino de adaptación y reformas dictadas por la política agrícola común (PAC).
En especial, Salinas mostraba su preocupación a la Comisión por el precedente marcado por el conflicto del champiñón y del ajo, y por el hecho de que el propio Ejecutivo comunitario había reconocido en repetidas ocasiones que la balanza UE-China continuaba siendo negativa para los países europeos, especialmente en el sector de las frutas y hortalizas.
A su juicio, las iniciativas anunciadas por Bruselas son altamente positivas, siempre que se combinen con medidas más concretas como, por ejemplo, el establecimiento de convenios sobre los requisitos fitosanitarios de los productos o las inspecciones de los mismos desde el lugar de origen, tal y como ya ha promovido el Gobierno español en el Protocolo recientemente firmado con el mismo país asiático.