Actualizado 03/12/2021 13:01 CET

La economía colaborativa lleva a nuevas formas de consumo P2P

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   MADRID, 3 Dic. (EDIZIONES) -

¿Sabes qué es la economía colaborativa? Normalmente, se define a esta práctica como la acción de comerciar, alquilar, compartir, dar o tomar prestado un producto o servicio entre varios individuos. En la actualidad, este modelo de negocio está en empresas de numerosos sectores como el transporte, el alojamiento o el retail, entre ellas, BlaBlaCar, Airbnb o Vinted.

A la economía colaborativa también se la conoce, de esta manera, como economía P2P (peer-to-peer), lo que supone que la transacción se produce entre dos (o más) particulares, sin intermediarios. No obstante, tiene lugar a través de la plataforma digital de una empresa que ofrece esta novedosa forma de consumo y que supervisa el intercambio entre ambas partes.

El papel de las empresas en la economía colaborativa: el consumo P2P

Esta nueva manera de entender la economía transforma la tendencia del consumo tradicional, y lleva al usuario a buscar otras fórmulas paralelas para cubrir sus necesidades en términos de transacción o compra. La economía colaborativa está en auge, pero antes de acudir a ella es necesario conocer cuáles son sus ventajas y desventajas.

Ventajas e inconvenientes del consumo P2P

Entre las principales ventajas del consumo P2P, desde el punto de vista del cliente, están:

  • La ausencia de intermediarios, que hace que los productos y servicios en este modelo de negocio sean, muchas de las veces, más baratos que los de la competencia.
  • La mayoría de las plataformas cuentan con valoraciones de los usuarios visibles para el resto de la comunidad, que califican el producto o servicio recibido por el particular de forma transparente. Debido a esta visibilidad, las personas que lo ofrecen suelen esforzarse en realizar una transacción satisfactoria y generar una experiencia positiva para el cliente.
  • Por la razón anterior -y porque muchas veces se conoce a la persona con la que se realiza la transacción-, la economía colaborativa puede generar una mayor confianza en el proceso de compra para el consumidor final.
  • Por lo general, el P2P es una forma de consumo más sostenible y ecológica que el modelo tradicional (por ejemplo, compartir vehículo reduce el volumen de gases contaminantes que se emiten a la atmósfera).

Los modelos de negocio P2P también pueden tener contras:

  • Una gran cantidad de plataformas diferentes que ofrecen el mismo producto o servicio. Por ello, en la economía colaborativa resulta más complicada la regulación normativa.
  • De lo anterior, se deriva que la persona podría encontrarse, en los modelos de consumo P2P, más desprotegida si tuviera algún problema en su transacción, como un caso de fraude o estafa. Es decir, puede no estar amparada por la normativa de protección de las personas consumidoras.

Otras piezas de la economía colaborativa: los préstamos P2P

Dentro de la revolución que ha supuesto la economía colaborativa, la compañía Creditea señala que hay varios elementos más allá de los nuevos modelos de negocio. Entre ellos, los préstamos P2P, que siguen el mismo principio que el resto de piezas de esta economía: transacción entre dos partes, sin intermediarios, que tiene lugar a través de una plataforma.

Los préstamos P2P son, por tanto, créditos concedidos por inversores, de forma online, a usuarios que necesitan financiación. Se posicionan así “como una de las principales alternativas a la banca tradicional, con ventajas adicionales como la transparencia y la flexibilidad”, señala Creditea.

La compañía ofrece, de esta manera, una nueva forma de acceder a financiación. Con los préstamos P2P de la línea de crédito online el cliente “podrá devolver el dinero en cómodos plazos, en las cuotas que decida, y pagando solo por lo que realmente se haya utilizado”.

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