BILBAO, 27 May. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Administración de BBK, reunido hoy, decidió adaptar la estructura organizativa de la entidad a las líneas directrices de su Plan Director, reforzando especialmente los pilares de crecimiento del negocio básico de clientes señalados en el Plan. El nuevo organigrama cuenta con tres unidades de negocio y cuatro áreas de control y apoyo.
En un comunicado, la caja detalló la estrategia para los próximos años, en los que trabajará por el reforzamiento de la penetración de BBK en Bizkaia, mediante un mayor impulso a la banca personal y de particulares.
Asimismo, se impulsará el desarrollo del negocio de empresas, para lo que se crea una unidad específica de empresas e instituciones, dependiente directamente de Presidencia. Otra de sus apuestas es el impulso de la expansión geográfica, estableciendo una dirección única para todas las oficinas, actuales y futuras, de fuera de la Comunidad Autónoma.
BBK explicó que, con objeto de separar claramente las unidades de negocio de las áreas de control y apoyo, se establece un nuevo organigrama con tres unidades de negocio (Red Minorista y Expansión, Red de Empresas e Institucional, Inversiones y Participadas) y cuatro áreas de control y apoyo (Control y Medios, Obra Social, Imagen y Comunicación, Planificación y Estratégica, Calidad y Atención al Cliente).
La Red Minorista y Expansión dependerá director General adjunto Juan María Sáenz de Buruaga, quien se encargará de la gestión de clientes de Bizkaia y de la expansión, con el apoyo de la Dirección Comercial y de Marketing, Banca Electrónica, Banca Personal y las áreas de Universidades.
El que será a partir del 1 de julio nuevo director general adjunto, Fernando Irigoyen, se ocupará de la Red de Empresas e Institucional y bajo su responsabilidad estará la Banca Corporativa, Grandes y Medianas Empresas e Instituciones. Irigoyen, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, se incorporará a BBK tras ocupar hasta la fecha el cargo de subdirector general de Banesto.
INVERSIONES
Inversiones y Participadas estará gestionada por el director general adjunto, Javier Egaña, y abarca las áreas de Tesorería, Mercado de Capitales, Financiación de Proyectos, Empresas Participadas, Extranjero y Gestión de Carteras y Fondos.
Dentro de las áreas de control y apoyo, la de Control y Medios dependerá del director general, Guillermo Ibáñez, quien gestionará las áreas de Riesgos, Informática y Operaciones, Recursos Humanos, Secretaría y Asesoría Jurídica, Intervención, Control de Gestión, Auditorias, Obras y Mantenimiento y Seguridad y Servicios Auxiliares.
Obra Social, Imagen y Comunicación estará a cargo del subdirector general, Jon Mancisidor, y comprenderá las áreas de Obra Social, Fundación Cultural, Fundación Gazte Lanbidean, Fundación BBK Solidarioa, Publicidad, Relaciones Externas, Comunicación y Edición de Internet.
El área de Planificación Estratégica dependerá del director, Iñaki Caminos, y la de Calidad y Atención al Cliente estará bajo la supervisión de la directora, María Angeles Guridi, quien también asumirá el Servicio de Atención a Clientes.
BBK precisó que este nuevo organigrama, elaborado para desarrollar el nuevo Plan Director, incorpora también una serie de cambios organizativos. Entre ellos una nueva segmentación de empresas, con una evolución de las oficinas de Grandes Empresas hacia una Banca Corporativa dirigida a grupos empresariales.
RED DE PYMES
También se acordó reorientar la actual red de pymes hacia una red dedicada a gestionar las grandes y medianas empresas y la incorporación de gestores especialistas en pequeñas empresas y comercios dentro de la Red Minorista.
Asimismo, prevé reforzar la banca personal y, en este sentido, se incrementará de forma muy significativa el número de gestores para una adecuada atención de su base de clientes. BBK también acordó una reasignación a las Unidades de Negocio de los canales de distribución, así como la separación de funciones de control y desarrollo del negocio.
La caja también apuesta por la consolidación de un área global de riesgos, en la Dirección de Control y Medios, para la fijación de la política de riesgos y atribuciones, seguimiento y control del riesgo de todas las unidades de negocio y aplicación de las nuevas exigencias de Basilea II.
Por último, establece que Calidad pasa a depender directamente de Presidencia para impulsar la orientación de la organización al cliente en línea con la importancia que la Caja otorga a la calidad en el servicio.