LONDRES 13 Abr. (EP/AP) -
La garantía de los vehículos de la marca MG Rover puede quedar sin validez si los administradores del fabricante británico, que se encuentra en situación de bancarrota, no disponen de fondos suficientes para hacerse cargo de los costes que generen estos programas de garantía.
PricewaterhouseCoopers, administrador de la empresa desde el pasado viernes, ha llevado a cabo un estudio de los acuerdos de auditoría de la empresa y ha concluido que estas garantías son en primera instancia un acuerdo entre los concesionarios y sus clientes, según Rob Hunt, responsable de la sociedad.
"Habitualmente MG Rover ha reembolsado a los talleres y a los concesionarios autorizados el coste de las reparaciones efectuadas bajo garantía. Sin embargo, la empresa no dispone de fondos para abonar estos importes", añadió Hunt.
Esta situación supone que los automovilistas que han adquirido 150.000 vehículos de la marca Rover durante los pasados dos años podrían tener que pagar si necesitan efectuar alguna reparación en sus vehículos, o bien buscar otro proveedor de garantía.
El presidente de la Asociación de Concesionarios de MG Rover en Reino Unido, Richard Cort, que representa a 264 empresas, aseguró que cada concesionario tiene un pago pendiente de 100.000 euros (145.000 euros) en concepto de reparaciones bajo garantía.