Archivo - Airbus A320neo. - AIRBUS - Archivo
MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha establecido nuevas medidas de seguridad para 1.069 aeronaves Airbus registradas en el país tras detectar daños estructurales durante las pruebas realizadas sobre un A320.
Los aviones afectados deberán someterse a controles específicos para comprobar la posible presencia de grietas.
La decisión queda recogida en la directiva de aeronavegabilidad AD 2026-17-01, publicada en el Federal Register. La norma, que será efectiva el próximo 1 de octubre, afecta a determinados aviones de las familias A320 y A321 que cumplen las condiciones establecidas por el regulador.
El procedimiento previsto incluye una inspección mediante rototest, una técnica destinada a detectar posibles grietas en los orificios donde se fijan determinados elementos de la estructura. En función de los resultados, los operadores deberán aplicar las medidas de mantenimiento que correspondan.
La alerta tiene su origen en un ensayo de fatiga realizado sobre un Airbus A320 dentro de la campaña destinada a evaluar la posibilidad de prolongar su vida operativa.
Durante las pruebas aparecieron grietas alrededor de varios orificios de fijación situados junto a las esquinas superiores de la puerta del compartimento de carga. Las zonas afectadas corresponden a las secciones 16 y 17 del fuselaje y fueron identificadas tanto en el lado izquierdo como en el derecho de la aeronave.
La FAA advierte de que la ausencia de medidas correctoras podría comprometer la integridad estructural del avión, por lo que ha decidido incorporar estas inspecciones a sus requisitos de aeronavegabilidad.
UNA MEDIDA VINCULADA A EASA
La actuación estadounidense parte de la información técnica recogida previamente por la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) en su directiva AD 2025-0193, publicada en septiembre de 2025.
El documento europeo contempla la revisión de las zonas afectadas y establece diferentes actuaciones dependiendo del resultado de las inspecciones. Si se localizan grietas, el operador deberá solicitar al fabricante las instrucciones necesarias para efectuar la reparación. Cuando no se detecten daños, se contempla una modificación de los orificios de fijación mediante un procedimiento de trabajo en frío.
Entre las aeronaves contempladas figuran distintas versiones de los Airbus A320 y A321. Sin embargo, la directiva no se aplica indiscriminadamente a todos los aviones de esas variantes. Su alcance queda condicionado a los criterios técnicos establecidos por EASA, entre ellos que la aeronave tenga asociado un objetivo de vida útil extendida (Extended Service Goal).
La FAA había planteado inicialmente estas medidas en una propuesta publicada en mayo y, tras revisar la información técnica y los comentarios recibidos, ha procedido ahora a convertirlas en una directiva definitiva.