Tres mujeres en su lugar de trabajo - UNSPLASH
MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
En el mundo empresarial, el rendimiento y la productividad son objetivos primordiales. En este sentido, las organizaciones se esfuerzan por implementar estrategias que impulsen la eficiencia y el logro de resultados sobresalientes. Sin embargo, a menudo se pasa por alto un elemento fundamental que puede marcar la diferencia en el desempeño de los empleados: el clima laboral.
El clima laboral se refiere al entorno psicológico y emocional que prevalece en una organización y engloba la cultura corporativa, las relaciones interpersonales, la comunicación, el liderazgo y las políticas y prácticas de recursos humanos. Un clima laboral adecuado tiene el potencial de influir en el estado de ánimo, la motivación y el compromiso de los empleados, y, en última instancia, en su productividad.
Cuando esto ocurre, los trabajadores se sienten valorados y respaldados y existe una sensación de confianza, respeto y colaboración entre los miembros del equipo. Los empleados se sienten libres para expresar sus ideas, plantear sugerencias y participar activamente en la toma de decisiones, lo que propicia un aumento de la creatividad, la innovación y la aparición de nuevas ideas, impactando directamente en la productividad de la empresa.
Entre los aspectos a tener en cuenta por las empresas para propiciar un ambiente laboral óptimo se encuentran acciones como contar con un ambiente laboral abierto y sin juicios, espacios accesibles que fomenten la comunicación con responsables y coordinadores o actividades corporativas de ocio que potencien el trabajo en equipo y el conocimiento interdepartamental.
SALARIO EMOCIONAL
Otras cuestiones como la flexibilidad horaria o los beneficios sociales, conocidas como el 'salario emocional', se han convertido en aspectos fundamentales para los trabajadores. De hecho, este tipo de salario es altamente valorado por el 70% de los trabajadores, según un estudio elaborado por Randstad.
Por definición, este complemento al salario económico actúa como un conjunto de acciones suplementarias que buscan incidir en el bienestar integral de los empleados y sirve como factor de retención y posicionamiento de marca para atraer a candidatos interesados en trabajar en una compañía.
Desde la irrupción de la pandemia del covid el teletrabajo forma parte para muchos trabajadores de ese 'salario emocional' y cada vez son más quienes buscan en un puesto de trabajo la flexibilidad y la conciliación de la vida familiar y laboral que permite trabajar a distancia.
Como consecuencia de ello, muchos trabajadores se están mudando a zonas rurales del norte de España y a ciudades costeras de Levante, como Alicante o Valencia, para teletrabajar desde allí y residir en poblaciones más pequeñas y con mejor calidad de vida.
Además del 'salario emocional', aspectos como las oportunidades de desarrollo y reconocimiento, así como el interés de la empresa por el bienestar de las personas, ocupan los primeros puestos en la lista de lo que más importa a los trabajadores.
En este sentido, el cuidado del bienestar mental de los empleados a través de acciones como el 'coaching' o el apoyo psicológico puede tener múltiples beneficios tanto para los trabajadores como para la empresa. La mejora de la gestión de la ansiedad, el estrés y el clima laboral contribuye a un mejor rendimiento laboral y a un mayor compromiso por parte de los empleados.