Imagen de Barcelona - RADICAL STORAGE
MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
París, Copenhague y Zúrich se sitúan como las ciudades europeas con los precios más elevados para los turistas, mientras que Belgrado, Sofía y Varsovia destacan entre las más económicas, según un análisis realizado por la plataforma de consignas digitales Radical Storage sobre los 50 destinos más populares del continente.
El estudio ha evaluado el coste medio del alojamiento por noche junto a los gastos habituales en alimentación, ocio y transporte para determinar la clasificación de las urbes más prohibitivas y las más asequibles.
En términos globales, París se posiciona como la ciudad con el precio medio más alto para los visitantes debido al encarecimiento de casi todas sus partidas.
La capital francesa registra un coste medio de 217 euros por noche en alojamiento, 115 euros en ocio y 96 euros en alimentación, aunque presenta un gasto en transporte más moderado de 30 euros.
Por su parte, Barcelona ocupa el puesto número 17 en el ranking de carestía, donde el alojamiento representa el mayor desembolso con 128 euros de media, seguido de la comida con 73 euros, mientras que el ocio y el transporte se mantienen en niveles más accesibles de 42 y 26 euros respectivamente.
El desglose por categorías revela disparidades notables, situando a Newcastle como la ciudad más cara para comer con una media de 155 euros y a Copenhague como la más costosa en términos de transporte, alcanzando los 99 euros.
En el ámbito del alojamiento y las actividades culturales o de ocio, París mantiene el liderazgo en precios elevados.
En el lado opuesto de la balanza, ciudades como Belgrado, Sofía, Varsovia, Minsk y Palermo cierran la lista como los destinos que ofrecen mejores condiciones económicas para el viajero.
Radical Storage concluye que existe una brecha de precios "muy marcada" entre las distintas metrópolis, un factor que resulta determinante para los turistas con presupuestos ajustados.
La mayor diferencia se observa en el sector hotelero, donde pernoctar en París es casi seis veces más caro que en Belgrado, con una brecha de 179 euros por noche.
Esta distancia se mantiene en el resto de servicios, ya que el ocio en la capital gala cuesta 111 euros más que en la serbia, la comida es 78 euros más cara y el transporte supone un gasto adicional de 23 euros de media.