BARCELONA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
La compañía textil catalana Hilados y Tejidos Puigneró ha decidido
cerrar su planta de Prat de Lluçanès (Barcelona), que se dedica a la
hilatura y da trabajo a 280 personas, y quedarse únicamente con su
factoría de Sant Bartomeu del Grau con el objetivo de garantizar la
supervivencia de la compañía, según informó hoy el sindicato UGT de
Catalunya y confirmaron a Europa Press fuentes conocedoras de la
operación.
La dirección de la compañía anunciará mañana el cierre de la factoría
y la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para
despedir a unos 230 empleados, ya que entre 30 y 50 podrían ser
recolocados en la planta de Sant Bartomeu, que se dedica a los
acabados y la tejeduría y se encuentra al 85 por ciento de su
capacidad productiva.
UGT de Catalunya denuncia desde hace semanas que la compañía está
desmantelado progresivamente la factoría de Prats y apenas acoge
producción. El director general de Puigneró, Pere Puntí, ya anunció
el pasado mes junio su intención reducir esta planta a su expresión
mínima (30.000 husos) contar con sólo 150 empleados.
La regulación de empleo en Prats de Lluçanès anula la suspensión
temporal de contratos que comenzó el pasado mes de junio y que, en
principio, debía finalizar el próximo mes de febrero. La regulación
de jornada afecta a cada trabajador Puigneró durante 5 meses, pero es
incompatible con los despidos, por lo que se dará por concluida en
cuanto sea presentado el ERE.
Puigneró, que hasta hace dos años era la mayor empresa de hilatura de
Europa, ya cerró el año pasado su factoría de Roda de Ter, dedicada
exclusivamente a la hilatura, que es la actividad más costosa y menor
valor añadido de la compañía, y que por ello más se ha visto
perjudicada por la competencia de los países extracomunitarios y con
mano de obra más barata.
La estrategia de Puigneró es dividirse en dos sociedades
independientes y reducir su plantilla de los 810 trabajadores
actuales hasta 650, con el objetivo de garantizar su superviviencia y
facilitar la entrada de un socio tecnológico. La compañía ya ha
firmado un protocolo para asociarse a la compañía china BPD (Binzhou
Printing & Dyeing), pero este acuerdo comenzará a desarrollarse
cuando se levante la supensión de pagos de la Generalitat.
El secretario general de UGT en la comarca de Osona, Cesc Poch,
reclamó hoy en rueda de prensa a la Generalitat que conceda ayudas
económicas a Puigneró, ya que "necesita urgentemente una inyección de
capital", y denunció que "si no se hace es porque algunas
organizaciones empresarial y empresas presionan para que Puigneró no
reciba nada".
"La empresa es totalmente viable", agregó, y el Gobierno catalán
"debería ser más activo para que Puigneró tenga nuevos socios" porque
"no está haciendo nada". Según UGT, una compañía alemana y otra
italiana están interesadas en invertir en Puigneró.
El presidente del comité de empresa en Puigneró, Primi Cerezo,
precisó que la patronal Aitpa y la compañía Fibracolor, participada
por Eplicsa (empresa pública de la Generalitat), "presionan para que
no se ayude a Puigneró porque ya se le ayudó en su momento".
Por su parte, el secretario de UGT en el Lluçanès, Jordi Llop, tildó
de "dramática" la situación del conjunto de Puigneró y aseguró que
"el cierre de Puigneró no es tan inverosímil y supondría peligro
tremendo para toda la comarca". De las 131 empresas industriales del
Lluçanès, 53 pertenecen al sector textil y el sindicato reclama una
plan de industrialziación para la zona impulsado por la Generalitat.
Puigneró venderá su factoría de Roda de Ter para hacer frente al 40
por ciento de la deuda. La compañía registró unas pérdidas de 105,8
millones de euros en 2000, que se redujeron a una cuarta parte. En el
priemr semestre de 2001 las ventas se redujeron un 30 por ciento
debido a la situación del mercado.
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17-Dic-2002 19:02:31
(EUROPA PRESS)
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