Archivo - Un tren de Renfe en la estación de Chamartín-Clara Campoamor - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
Renfe ha acordado con el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) incrementar la frecuencia de las inspecciones que realiza en los bogies --los ejes en los que van las ruedas-- de los nuevos trenes Avril 106 de Talgo, tras detectar fisuras en los mismos y verse obligada a retirar dos trenes de la circulación.
Se trata de una de las medidas que ha adoptado la compañía tras tener un encuentro con el sindicato, que reclamaba con urgencia la adopción de medidas mitigadoras para garantizar la seguridad y fiabilidad de los trenes.
En concreto, Renfe inspeccionará los bogies cada 5.000 kilómetros, frente a los 10.000 kilómetros de antes, lo que supone la realización de un control cada tres o cuatro días, aproximadamente.
En cualquier caso, la empresa ya aumentó temporalmente las inspecciones a este ritmo de dos veces por semana tras detectar las fisuras y las conclusiones obtenidas indican que, incluso en las condiciones de infraestructura más exigentes analizadas, una fisura visible necesitaría recorrer aproximadamente 38.000 kilómetros para alcanzar una dimensión potencialmente peligrosa.
Los trenes 106 entraron en circulación en mayo de 2024 tras años de retraso en su entrega por parte de Talgo, lo que motivó una sanción de 116 millones de euros para el fabricante de trenes. Desde que operan han dado numerosos problemas a Renfe, que han lastrado su puntualidad.
No obstante, la compañía ha trasladado al sindicato que la seguridad de los trenes, de los viajeros y de los profesionales ferroviarios "está plenamente garantizada gracias a las medidas de control, inspección y prevención implantadas".
"El sistema actual de detección permite identificar con antelación el futuro daño en el bogie, permitiendo tomar las medidas mitigadoras que previenen al 100% de cualquier riesgo, como se ha demostrado con la detección temprana en dos bogies antes de que estos tuvieran un daño que afectara a su estructura y resistencia", añade la compañía en un comunicado.
MÁS RETIRADAS DE TRENES
Entre otras medidas, Renfe también se ha comprometido a elevar el nivel de exigencia preventivo de los criterios aplicados al seguimiento de los bogies según los criterios que se consensúen con la representación social, una medida que conllevará la retirada adicional de material y la paralización de más trenes para reforzar aún más los márgenes de seguridad establecidos.
Renfe también ha trasladado a Semaf que ya ha contratado con Talgo la transformación de la totalidad de los trenes S106 de ancho fijo en trenes de rodadura desplazable. Esta actuación permitirá sustituir los actuales bogies por un nuevo modelo de mayor robustez y constituye la solución definitiva para esta situación.
Paralelamente, la compañía mantiene su exigencia a Talgo para que intensifique los análisis técnicos, determine el origen de las incidencias detectadas y complete cuanto antes una respuesta definitiva.