Cañete (Pimec) y Puig de Travy (CEC) resaltan la unión entre el sector y la seguridad alimentaria
BARCELONA, 29 (EUROPA PRESS)
El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha pedido políticas innovadoras, de ciencia o de infraestructuras en el sector agroalimentario, tanto públicas como privadas, para que la producción de alimentos, que en ocasiones "se ha subordinado al resto de paradigmas", sea el proyecto estrella de Catalunya en los próximos años.
"Políticas ambientales que se han hecho sin tener en cuenta las políticas agroalimentarias; políticas urbanísticas que han hecho sin tener en cuenta las políticas de producción de alimentos o políticas de salud sin tener en cuenta que aquí tenemos una dieta mediterránea patrimonio de la humanidad", ha ejemplificado Ordeig este jueves en la sede de Pimec.
El conseller de Agricultura ha acudido a la presentación del estudio 'El sector agroalimentari català davant els reptes globals del segle XXI' en la sede de la patronal, a la que también han asistido el decano del Col·legi d'Economistes de Catalunya, Carles Puig de Travy, y el presidente de Pimec, Antoni Cañete.
Junto a esta necesidad de visión de futuro en el sector, Ordeig también ha resaltado la necesidad de tomar decisiones para avanzar y encontar el equilibrio entre "ni hacer camino sin pensar ni pensar sin hacer camino".
"Nos hemos reunido muchas veces con el sector para tener claro hacia donde teníamos que ir, pero sobre todo hemos tenido que tomar decisiones, gestionar, gestionar y gestionar", ha explicado el conseller poniendo de ejemplo las recientes crisis sanitarias que han afectado al sector agroalimentario en Catalunya.
Durante la presentación del estudio, Cañete ha resaltado el papel del sector en el plano económico, con un peso del 4% en el Producto Interior Bruto (PIB) de Catalunya, pero también su rol en la cohesión y seguridad alimentaria del territorio, ya que, ha explicado, contabilizando toda la cadena de valor, la aportación del sector al PIB aumenta hasta un 19%.
"En un mundo de aranceles, de fuerza y de cambios disruptivos y tecnológicos", aquellos países que no den relevancia al sector primario y agroalimentario y la capacidad de ser competitivo, tendrán dificultades de supervivencia, justicia e incluso estructurales y de liderazgo, ha explicado.
MODELO DE PAÍS
Desde el Col·legi d'Economistes, Puig de Travy ha destacado la necesidad de un enfoque para abordar los retos del sector alimentario que tenga en cuenta la visión medioambiental, pero también la económica y social.
"El sector debe buscar ser un modelo de país. No sólo producir alimentos, sino garantizar la seguridad alimentaria, la competitividad empresarial, el equilibrio territorial y la resiliencia económica ante las crisis futuras", ha añadido.
DEBILIDADES
El estudio publicado este jueves por Pimec y presentado por el presidente de l'Observatori de la Pime, Oriol Amat, y el presidente de la Comissió d'Economia Agroalimentària del CEC, Francesc Reguant, explica las principales debilidades del sector agroalimentario catalán en el contexto actual, marcado por la geopolítica y el clima.
El texto expone como principales debilidades del sector catalán la baja autosuficiencia alimentaria y dependencia de algunas importaciones "estratégicas", la fragmentación y poca dimensión de muchas explotaciones o la dificultad de acceso a la financiación, especialmente entre estas pequeñas empresas.
OPORTUNIDADES Y RUTA ESTRATÉGICA
Frente a los retos, el presidente del observatorio ha resaltado también las "grandes oportunidades" que existen, como son la transición verde y la bioeconomía, pero también las políticas públicas favorables a ambas, la innovación y el sector de los productos ecológicos o de proximidad.
En base a estas, Amat ha expuesto una hoja de ruta articulada a través de una gestión integrada del territorio, el agua y la energía, la transformación sostenible y digital --y facilitar que el sector la lleve a cabo, ha dicho--, y, especialmente, asegurar la viabilidad económica y social del sector.
"Las empresas catalanas, de cada 100 euros que facturan, ganan cuatro. Y pensemos qué pasa si cae un 50% su facturación", ha ejemplificado Amat.
En sus palabras, ha recordado el presidente del observatorio antes de finalizar la presentación, sin el sector alimentario no habrá ni alimentos, ni territorio, ni seguridad alimentaria.