Publicado 03/08/2026 16:16

La Unió pide ayudas para compensar las pérdidas del 35% de la cosecha de cereal por restricciones en la siega

Cosecha de cereal
Cosecha de cereal - LA UNIÓ

VALENCIA 3 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Unió Llauradora solicita a la Conselleria de Agricultura una línea de ayudas extraordinarias para compensar las "importantes" pérdidas sufridas por los productores de cereal de la Comunidad Valenciana, que cifran en torno al 35% de la cosecha de esta campaña.

La organización agraria atribuye esta situación a la imposibilidad de realizar la siega durante numerosos días por las restricciones derivadas de la activación del nivel 3 del Plan frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), a los daños ocasionados por la fauna silvestre y al incremento de los costes de producción, especialmente del gasóleo agrícola y los fertilizantes.

En un comunicado, La Unió recuerda en el apartado meteorológico que ya trasladó a la dirección general de Prevención de Incendios una propuesta para modificar la normativa que regula el uso de maquinaria agrícola en zonas de influencia forestal. Su objetivo es mantener la "máxima protección" frente a los incendios, pero permitiendo trabajar durante aquellas horas del día en las que las condiciones meteorológicas reducen significativamente el riesgo, como la madrugada o las primeras horas de la mañana.

La entidad explica que la Generalitat le ha comunicado que comparte que "la agricultura profesional es la primera interesada en evitar los incendios forestales" y que "estudiará estas propuestas de cara a la campaña de 2027 y analizará la posibilidad de flexibilizar las restricciones en nivel 3 en función de parámetros objetivos como la temperatura, la humedad relativa o el viento".

"Los agricultores somos los primeros interesados en evitar los incendios forestales porque vivimos y trabajamos en el territorio. Cuando hay riesgo, no queremos trabajar; cuando el riesgo desaparece, queremos poder hacerlo", expresa el secretario general de La Unió, Carles Peris, quien defiende que "un campo cultivado y en producción es también una herramienta fundamental para prevenir los grandes incendios forestales".

A su juicio, la experiencia de esta campaña demuestra que "es posible avanzar hacia una gestión dinámica del riesgo basada en información meteorológica en tiempo real y en criterios técnicos que distingan entre las distintas actividades agrícolas mecanizadas, evitando prohibiciones generales cuando las condiciones permiten trabajar con seguridad".

Mientras esas mejoras normativas llegan, La Unió reclama compensaciones económicas para los cerealistas, "ya que las restricciones han provocado pérdidas de producción y calidad, agravadas por la fauna silvestre y las elevadas temperaturas registradas durante la primavera".

Según expone, agricultores de todas las comarcas productoras denuncian que muchas parcelas no han podido cosecharse a tiempo, "con pérdidas económicas muy importantes e incluso con riesgo para la viabilidad de futuras campañas". "Tenemos plantaciones que cuestan unos 3.500 euros por hectárea que se van a morir y por ello necesitamos ayudas", asegura un productor.

"La sociedad no tiene que elegir entre proteger los bosques o proteger a los agricultores. Necesitamos una normativa que haga compatibles ambas cosas y unas ayudas que eviten que las pérdidas recaigan siempre sobre los productores", reivindica Peris.

El cultivo del cereal en el territorio valenciano está situado en comarcas de interior desfavorecidas y en riesgo de despoblamiento. Por tanto, La Unió considera que las administraciones "tendrían que implicarse" y publicar normativas que hagan viable la actividad agraria y que no ocasionen más abandono de tierras, puesto que se trata de una cosecha importante para estas zonas.

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