Publicado 16/01/2026 11:12

Día de la Croqueta: propuestas irresistibles para rendir homenaje al bocado más querido

Día de la Croqueta
Día de la Croqueta - EUROPA PRESS

MADRID 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

En el Día de la Croqueta celebramos uno de los grandes iconos de la gastronomía española con una selección de propuestas irresistibles: desde las recetas más tradicionales hasta sabores sorprendentes que reinventan este bocado clásico imprescindible en restaurantes y bares y que deleitan a todos los paladares.

Una jornada para empezar degustando croquetas con premio, como las del chef manchego José Monteagudo, que se hizo con el galardón a la Mejor Croqueta de Jamón Sánchez Romero Carvajal en 2023, y que las trae a la capital en La Bechamel, su recién inaugurado restaurante en Madrid, donde está presente este cremoso bocado que hasta ahora solo se podía degustar en su restaurante estrella Michelin Ababol y en La Bechamel en Albacete.

Otra croqueta galardonada es la de Quinqué, del chef Carlos Griffo, que recibió este reconocimiento hace dos años y sigue teniendo este bocado como uno de los protagonistas de su carta. Una croqueta en la que se utiliza leche fresca de vaca que se infusiona con los huesos del jamón, además en la bechamel se emplea aceite de oliva, mantequilla, el jamón marcado en trozos pequeños, pero lo suficiente para que apreciar su sabor y textura.

En Ramón Freixa Tradición, el chef Ramón Freixa propone su croqueta cremosa que se elabora con jamón de bellota 100% ibérico Montaraz y que se corona con una fina lámina del mismo. Un bocado crujiente por fuera y melosa por dentro, que rinde homenaje a la sencillez, apostando por el producto y la receta clásica.

Una de las novedades gastronómicas de este inicio de año como Árdia, el regreso del chef Nazario Cano a Madrid y a una cocina tradicional, apoyada en el recetario clásico español y en el producto nacional de primer nivel, sugiere degustar este día con su croqueta de jamón ibérico, un clásico que nunca falla.

Crujientes por fuera, cremosas por dentro y elaboradas con el recetario clásico es la propuesta de Iván Morales y Álvaro Castellanos en Arzábal. Unas croquetas de ibérico con leche de oveja Latxa, que no faltan en ninguno de sus espacios y que se han convertido en referencia del tapeo madrileño.

Mientras que en Cokima, con una cocina tipo 'street food' basada en el producto de temporada local con un twist internacional, proponen su croqueta de jamón Joselito con velo de papada ibérica, que no falta en su carta desde su apertura, y que se venden de manera individual, porque es irresistible este bocado crujiente por fuera, melosa por dentro y con bien de jamón.

En las tabernas perretxiCo celebran esta jornada con sus diferentes propuestas, que van desde la clásica de jamón ibérico, que no fallan en una buena barra, a la innovadora de mejillón tigre, que se han convertido en una especialidad de la casa. Tradicionalmente se sirven sobre la concha del molusco, pero en perretxiCo se bolean para que resulten más fáciles de comer y disfrutar del bocado.

En Ultramarines del Coso de San Joaquín donde el chef Andy Boman apuesta por la tradición con su croqueta de jamón de bellota o la de cecina de buey, manteniendo el espíritu de la taberna madrileña con un punto contemporáneo del espacio.

Mientras que en Rocacho, uno de los templos de la carne de la capital, celebra este día proponiendo en su asador moderno a sus comensales degustar su croqueta de cecina de buey.

En la taberna La Carmencita las croquetas no faltan en su carta ni en su cocina donde prima el sabor, producto y tradición. Su propuesta se centra en unas croquetas de chistorra ecológica de Navarra, elaboradas con una bechamel cremosa hecha con leche de pasto de Cantabria, lo que aporta una textura más untuosa y un sabor lácteo más profundo. Un bocado contundente, directo y muy identitario, fiel al espíritu de la casa.

En Gofio, el chef Safe Cruz homenajea a esta receta clásica, pero con su habitual toque canario. Así, su croqueta de pollo con todo se ha convertido en uno de los bocados más icónicos del restaurante, un guiño directo al bocata de pollo canario de toda la vida, que respira la cocina de casa y el recetario isleño.

En el restaurante El Buen, que se posiciona como una parada obligatoria para los devotos de la gastronomía castiza con un toque contemporáneo, ofrecen sus croquetas cremosas de jamón ibérico de Arturo Sánchez, elogiadas por su equilibrio perfecto entre una textura melosa y un rebozado fino y crujiente.

Con sabores franceses llega la propuesta de Brasserie Lafayette (Madrid), templo de la cocina gala en la capital que sorprende con su croqueta de confit de pato, un bocado elaborado por Sébastien Leparoux. Mientras en Ikigai Velázquez, el chef Yong Wu Nagahira propone una korokke con cecina de Wagyu, una croqueta japonesa que originalmente se elabora con patata machacada en sustitución de la clásica bechamel, pero que Yong Wu elabora con un puré Robuchon muy fluido. Se trata de un préstamo directo de las croquettes francesas, uno de los platos que hoy en día constituye uno de los picoteos más populares de Japón. Y para los que buscan una croqueta de pescado, en Zuma sugieren degustar y compartir ya sea en su barra para tapear o en el restaurante sus croquetas de bacalao negro con mayonesa de yuzu, que ofrecen una versión sofisticada y sorprendente de las tradicionales croquetas de bacalao.

Los que prefieran probar diferentes propuestas, en Florida Park, el multiespacio del Retiro, propone degustar sus croquetas de jamón, icono del espacio, donde también se pueden disfrutar de las de choco con un toque picante o las croquetas de gambón, perfectas para alternar entre bocados y alargar el tardeo con el parque como escenario.

Con sabores italianos, directamente desde la Costa Amalfitana, Dolce Positano reinventa las croquetas con su original fusión italo-española: las patatastoc, un bocado que combina pasta y patata con bacalao marinado y paté de aceitunas verdes.

Una propuesta diferente es la que proponen degustar en Onoé con una receta que se aleja de lo convencional y apuesta por la fusión de sabores: 'Kibbe', croquetas de carne, bulgur y especias, rellenas de carne picada y piñones. Una reinterpretación de la croqueta clásica que conecta con la tradición de Oriente Medio sin perder el formato más castizo, ideal para compartir y descubrir nuevos sabores.

En Egun-On, restaurante ubicado en el barrio de Barajas, propone degustar este día otras versiones diferentes de este bocado versátil. Así, en su carta destacan las croquetas cremosas de pulpo con kimchee donde el sabor del mar se equilibra con un punto especiado, a las que se unen las croquetas de cocido, una de las propuestas más populares del restaurante, y las intensas de rabo de toro. Además, en las dos recetas, la potencia de su sabor se matiza con una mermelada de piparras que aporta un toque agridulce.

En el restaurante georgiano Persimon's también se apuntan a celebrar este día con unas croquetas que están rellenas de carrillera acompañada de salsa de Khorcho, elaborada con nueces molidas, lo que aporta una textura cremosa y un sabor intenso y único.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado