La CHG aprueba un desembalse máximo de 1.100 hectómetros cúbicos que los regante - CHG
SEVILLA 5 May. (EUROPA PRESS) -
La Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha aprobado este martes un desembalse de 1.060 hectómetros cúbicos para el riego de los cultivos del sistema de regulación general durante la campaña de riego 2020, más otros 40 posibles en función de las precipitaciones de septiembre y octubre, una cantidad que la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) valoran y ven como una decisión "razonable".
Así se ha aprobado en el Pleno de la Comisión de Desembalse de la CHG, celebrado por videoconferencia. Estos 1.100 hectómetros cúbicos suponen un 14,7% menos que la cantidad aprobada en 2019 (1.260) y permiten una dotación máxima de 4.500 metros cúbicos de agua por hectárea, un 16,7% menos que la asignada para la temporada pasada (5.400).
Tras acabar el Pleno, el presidente de la CHG, Joaquín Páez, ha apelado en una nota de prensa a la sensatez y el esfuerzo en la eficiencia del sector, a la "necesaria cooperación" entre administraciones y al compromiso del organismo de cuenca que preside en la "rigurosidad" de la gestión y la vigilancia del recurso para desarrollar "una campaña lo más cercana a la normalidad". "Nos encontramos en una situación límite y no podemos comprometer a la cuenca alcanzando prematuramente la situación de emergencia, lo que podría complicar la actividad del sector", ha incidido.
En la actualidad, según datos de la CHG, la reserva hidráulica del Guadalquivir almacena 4.027 hectómetros cúbicos, el 49,6% de su capacidad y un 10,1% menos que hace un año, es decir unos 457 hectómetros cúbicos.
Feragua, que ha estado presente en el Pleno, reseña en una nota de prensa que la cantidad aprobada "se adapta a la situación hidrológica actual" tras las últimas lluvias registradas de abril, que "han supuesto un alivio" y han evitado el consumo de agua para el regadío en las primeras semanas de primavera.
Ante un escenario de desembalse propuesto de 1.000 hectómetros cúbicos en la anterior Comisión de Desembalse celebrada a primeros de marzo, después de las aportaciones de unos 150 hectómetros cúbicos en los meses de marzo y abril, Feragua valora el desembalse propuesto de 1.100 hectómetros y la autorización de 4.500 metros cúbicos por hectárea como dotación final para el regadío del sistema de regulación general.
Así pues, "siguiendo el planteamiento que desde la asociación hicimos llegar a la CHG", se congratula la asociación, estas cantidades son "lo más lógico, dada la situación actual de nuestros embalses", pero que a su vez supone "una significativa restricción del 25%, que conlleva importantes esfuerzos de planificación de cultivos y de apuesta por cultivos de menos demanda, que también suponen menor generación de renta y empleo para nuestro territorio", señala el presidente de Feragua, José Manuel Cepeda.
La asociación concreta que estas restricciones de agua del 25% serán aplicables a las zonas regables con dotaciones concesionales de 6.000 metros cúbicos por hectárea y para el sector arrocero, ubicado en la zona del estuario, con 4.500 metros cúbicos por hectárea y 300 hectómetros cúbicos asignados, siendo "una restricción algo menor a las zonas regables con menor dotación concesional", hasta suponer un 10% el nivel de restricción para el cultivo del olivar.
Para los otros sistemas de explotación de la cuenca que se encuentran en situación de normalidad (Colomera-Cubillas, Quentar-Canales, Bermejales) y prealerta (Bembezar-Retortillo, Viar, Rumblar y Hoya de Guadix), las dotaciones a suministrar se han cerrado finalmente entre los 2.500 y 6.000 metros cúbicos por hectárea, según el estado de cada sistema de explotación, tras consensuar los representantes de las zonas regables con los ingenieros de las zonas y la dirección técnica dichas dotaciones.
SITUACIÓN "DELICADA"
La CHG señala que la situación hidrológica de la cuenca es "preocupante y delicada" porque la reserva hidráulica sigue sin alcanzar el 50% de su capacidad de embalsado, aunque las precipitaciones registradas en abril se hayan situado un 46% por encima de la media histórica.
A su juicio, esta situación es el resultado de la irregularidad en las precipitaciones que viene experimentando la cuenca del Guadalquivir en los dos últimos años, que han provocado el cierre del año hidrológico 2018-2019 como el sexto más seco de los últimos 25 y que 2019-2020 presente en la actualidad un déficit del 8% con respecto a la misma media.
"Esto datos nos tienen que hacer reflexionar a todos", ha instado el presidente de la CHG, para quien el cambio climático está imponiendo "una nueva realidad", más aún tras el paso de la pandemia del coronavirus (Covid-19), que "obligará a adaptarse a una nueva gestión y planificación" de las reservas hídricas, "ya sea con un mayor ahorro, más eficiencia, variedades nuevas o más eficientes", e incluso plantear "nuevos límites de hectáreas cultivadas que puedan exigir las circunstancias".
No obstante, "seremos flexibles, como no puede ser de otra forma, si las circunstancias cambian y se aleja una posible situación de emergencia", ha concluido.
RIEGOS EXTRAORDINARIOS
Además de los 1.060 hectómetros cúbicos de agua para el sistema de regulación general, el Pleno de la Comisión de Desembalse ha acordado autorizar 45 hectómetros cúbicos para los riegos extraordinarios de superficies de regadío en precario que cuenten con infraestructuras de riego y que, debido al estado actual de los embalses, puedan ser beneficiarias de una dotación acorde con sus cultivos de forma excepcional, siendo compatible con el plan hidrológico de cuenca.
Por otro lado, Feragua ha valorado la aprobación de los 40 hectómetros cúbicos posibles en función de las precipitaciones de septiembre y octubre, que de aprobarse irían destinados a la arboleda y hortícolas de invierno. "Siendo estas restricciones un gran varapalo para todos los regantes del sistema de regulación general, valoramos el esfuerzo de la CHG para que esta golpe sea menos duro que el inicialmente propuesto a primeros de marzo, para un sector que es esencial siempre, como el regadío y la agricultura, y que lo está demostrando de forma especial durante esta crisis sanitaria del coronavirus", afirma el presidente de los regantes.
Consciente de la situación de las reservas hídricas en Andalucía, se recomienda a sus asociados y regantes seguir guiándose por la prudencia, la eficiencia y el ahorro en el uso del agua para el riego, "optimizando los recursos para así hacer un correcta utilización de un bien tan preciado como es el agua, algo que hemos hecho siempre y que seguiremos haciendo para garantizar la agricultura y el suministro de alimentos a nuestra población", señala el presidente de Feragua.
Por último, ha demandado a los responsables de la CHG que frente a este nivel de déficit estructural que padece la cuenca, que se pone de manifiesto por las periódicas restricciones (1992-1995, 2006-2008, 2019-2020), subraya que la administración hidráulica tiene que apostar por fomentar políticas de ahorro de agua, como la modernización del regadío, destacando la importancia del proyecto de modernización del sector arrocero de las marismas del Guadalquivir, cuyo proyecto está tramitando la propia CHG y que ahorraría recursos hídricos entre 50 y 100 hectómetros cúbicos al año y energéticos (más de 20.000.000 kilovatios por hora y garantizaría en mayor medida la sostenibilidad del sector arrocero.
Cepeda también ha solicitado que de forma urgente se pongan en marcha las obras de regulación previstas en el plan hidrológico vigente, como son las presas de Cerrada de la Puerta en Jaén, San Calixto en Córdoba, Velillos en Granada y el recrecimiento de la presa del Agrio en Sevilla.