LONDRES, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional (AI) ha pedido este jueves a las autoridades de Idaho que no lleven a cabo la ejecución de Paul Rhoades, quien podría convertirse mañana viernes en la primera víctima de la pena de muerte en este Estado norteamericano desde 1994 y la segunda en más de medio siglo.
"La ejecución de Paul Rhoades se produce en una época en la que son muchas las personas en Estados Unidos que cuestionan la pena de muerte y en que una amplia mayoría de países del mundo se han vuelto en contra de los homicidios judiciales", declaró el investigador para Estados Unidos de Amnistía Internacional, Rob Freer.
Paul Rhoades, de 54 años, se encuentra en el corredor de la muerte desde hace un cuarto de siglo. Fue detenido el 25 de marzo de 1987 y acusado de tres homicidios diferentes cometidos el mes anterior. Fue condenado a muerte un año más tarde.
Rhoades había solicitado a la Comisión de Indultos y Libertad Condicional de Idaho que se conmutase la pena de muerte por cadena perpetua sin posibilidad de reducción, pero la petición fue rechazada. "A lo largo de estos 24 años ha aprendido que el arrepentimiento es la única forma positiva de expresar mi culpabilidad y remordimiento", escribió Rhoades en su solicitud a la Comisión.
"Para mí, el arrepentimiento supone que he encontrado la forma de enmendarme por mis actos, aun admitiendo que estos esfuerzos son insustanciales si los comparamos con los crímenes que cometí", prosiguió. "Intento servirme de mi propia enmienda para ayudar a otros a superar la ira y a arrepentirse", agregó, citado en el comunicado de AI.
Varios presos del mismo penal en que se encuentra Rhoades han pedido clemencia para su compañero a través de unas cartas en las que aseguraban que él les había ayudado a cambiar sus vidas y les había convencido de que debían renunciar a la violencia.
"La pena de muerte rechaza cualquier posibilidad de reconciliación o rehabilitación y convierten al preso condenado en un objeto de usar y tirar. Este castigo no ofrece ninguna solución constructiva a los delitos violentos", advirtió Rob Freer.
Los abogados de Paul Rhoades han impugnado los procedimientos para la inyección letal e incluso la formación del equipo encargado de aplicarla. El pasado lunes, un juez federal se negó a aplazar el cumplimiento de la sentencia y la decisión definitiva depende ahora del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos.
INFORME PSIQUIÁTRICO
Según AI, la infancia de Paul Rhoades se vio marcada por los abusos físicos, psicológicos y emocionales. En 2006, un psiquiatra lo describió como "un ser humano al que han hecho daño y con escasas oportunidades para convertirse en un adulto sano". Los jueces que lo condenaron, según la organización, no habían sido plenamente informados sobre su pasado ni sobre su adición a las drogas.
Las víctimas de Rhoades fueron la profesora de colegio Susan Michelbacher y dos empleados de un comercio, Stacy Baldwin y Nolan Haddon. Fue condenado a dos penas de muerte por el asesinato de Stacy Baldwin y Susan Michelbacher y a cadena perpetua por la muerte de Nolan Haddon.
En la actualidad, según Amnistía, un total de catorce personas se encuentran en el corredor de la muerte de Idaho. La última ejecución fue la de Keith Wells, en 1994, y la anterior se había producido en 1957. En lo que va de año han sido ejecutadas 42 personas en Estados Unidos y desde 1977, cuando se restauró la pena de muerte en todo el país, han sido ejecutadas 1.276.