Archivo - Una pareja mayor caminan con un carro de la compra - EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) ha reclamado que las personas mayores sean consideradas un colectivo prioritario en las políticas de prevención, protección civil y adaptación al cambio climático, además de un plan específico para protegerles ante las olas de calor e incendios.
Para el presidente de Ceoma, José Luis Fernández Santillana, "las personas mayores no pueden ser un colectivo invisible en los planes frente al cambio climático. La protección de su salud, su seguridad y su autonomía debe formar parte de cualquier estrategia de prevención y respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos".
La confederación ha apuntadola necesidad de incorporar de manera transversal en todas las políticas las perspectivas de las personas mayores ante la emergencia climática.
La entidad ha recordado que las altas temperaturas tienen un impacto especialmente grave sobre las personas mayores, debido a los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento, la mayor prevalencia de enfermedades crónicas, el consumo de determinados medicamentos y, en muchos casos, la existencia de situaciones de dependencia, aislamiento social o limitaciones de movilidad.
Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), gestionado por el Instituto de Salud Carlos III, durante la primera ola de calor del verano de 2026 se estimaron 212 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas, de los cuales el 98 % correspondía a personas mayores de 65 años.
Para CEOMA, estas cifras demuestran que "las olas de calor no pueden abordarse únicamente como un fenómeno meteorológico". En su opinión, el calor extremo constituye un importante reto sanitario y social que exige una respuesta coordinada de las administraciones públicas, los servicios sanitarios, los servicios sociales y los sistemas de protección civil.
Ceoma insiste en que la mejor estrategia frente al calor extremo es la prevención. De hecho, "propone reforzar las campañas de información dirigidas a personas mayores y sus familias; establecer sistemas de seguimientos para quienes han sufrido golpes de calor, fortalecer la coordinación entre la atención primaria y los servicios sociales y entidades del tercer sector, y promover redes vecinales de apoyo para detectar situaciones de riesgo".
Así mismo, la Confederación considera igualmente necesario adaptar los espacios públicos al aumento de las temperaturas para beneficiar a toda la población, pero en particular a las personas mayores como colectivo vulnerable al cambio climático. Entre las recomendaciones de Ceoma para prevenir y proteger está la recuperación de las fuentes públicas de agua potable, incrementar los espacios de sombra, señalizar y aumentar los refugios climáticos e incorporar bancos o áreas de descanso por las ciudades.
Asimismo, consideran que el incremento de los incendios forestales añade un riesgo adicional, especialmente para quienes viven en zonas rurales, urbanizaciones próximas a masas forestales o centros residenciales. Ceoma considera imprescindible que los planes de emergencia y evacuación incorporen protocolos específicos para garantizar la seguridad de las personas mayores, especialmente de aquellas con movilidad reducida, deterioro cognitivo, discapacidad o dependencia.
Además de la creación de protocolos específicos, desde la presidencia de CEOMA recomiendan que en ellos se contemple la identificación previa de los mayores con necesidades de apoyo, protocolos específicos para la evacuación para las personas con movilidad reducida, la incorporación de sistemas de transportes accesibles y adaptados, simulacros específicos para cuidadores y profesionales y planes de contingencia definidos para las residencias y centros de mayores.