Ecologistas advierten de que la libertad a los Estados para prohibir transgénicos supondrá una "amenaza" para España

Greenpeace anima a las CCAA a dar un paso al frente contra los OGM y pide a la ministra, "acérrima defensora", a no poner trabas

Campo de maíz transgénico
GREENPEACE
Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 13 enero 2015 15:43

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las organizaciones ambientales, de agricultores y de consumidores consideran que la decisión de la Eurocámara de dar libertad a los Estados miembro de la UE para que puedan prohibir un cultivo modificado genéticamente ya aprobado es "amenaza para la agricultura en España" donde se podrían agilizar los permisos y ampliar la variedad de cultivos genéticamente modificados.

Sin embargo, valoran que a nivel europeo es "una buena decisión para los países que no quieren transgénicos" y que en España permitirá a las comunidades autónomas dar pasos para evitar el cultivo en sus territorios.

En declaraciones a Europa Press, el responsable de la campaña de agricultura y transgénicos de Greenpeace, Luis Ferreim, cree que esta decisión servirá de "herramienta" para ejercer el derecho de elegir no cultivar transgénicos sin estar en tela de juicio de los tribunales e instituciones comunitarias, "como les ha ocurrido a Francia o Italia".

"Ahora los Estados tienen derecho a prohibir", ha defendido Ferreim quien, respecto a España ha lamentado que "el Gobierno central de los distintos partidos políticos y gobernantes" ha estado a favor de los cultivos, por lo que cree que esta medida del Parlamento Europeo "no va a tener gran efecto".

Sin embargo, confía en que las comunidades autónomas que expresen su voluntad de prohibir estos cultivos podrán hacerlo al oponerse al Gobierno central. En este sentido, ha puesto de ejemplo al País Vasco que recientemente ha manifestado su intención de solicitar al gobierno central su prohibición en esa comunidad autónoma.

"Greenpeace, teniendo en cuenta el contexto político, anima a las CCAA que, como el país Vasco se sume a la prohibición de este tipo de cultivos", ha manifestado Ferreim que ha añadido que espera que la ministra Isabel García Tejerina, a la que ha definido como "acérrima defensora" de estos "no ponga trabas a las solicitudes de prohibición del cultivo de transgénicos que efectúen las comunidades autónomas".

En este contexto, ha subrayado que el "historial" de maíz transgénico en España ha demostrado que "no son necesarios", ya que este es el único país de Europa que lo siembra y, aún así, representa una superficie "ínfima" en comparación con el territorio agrícola de los Veintiocho que, sin embargo representa "una amenaza" para otros cultivos como los ecológicos.

Ferreim ha lamentado que no se haya logrado evitar la participación de las empresas biotecnológicas en las decisiones porque mantienen un "peso importante".

Por su parte, la directora ejecutiva de Amigos de la Tierra, Liliane Spendeler, cree que la nueva ley de renacionalización de los cultivos transgénicos es una "amenaza" para la agricultura en España.

Para la ONG junto con CECU, COAG, Ecologistas en Acción y PALT, la votación final en el Parlamento Europeo permitirá a los Estados restringir o prohibir los cultivos de organismos modificados genéticamente y esto repercutirá "negativamente" en el sector agrícola español, porque se permitirá la entrada masiva de cultivos transgénicos.

ESPAÑA, EL PARAÍSO DE LA PRODUCCIÓN

En este contexto, han recordado que España es el país con más superficie de cultivos transgénicos en la Unión Europea, por lo que definen a este país "lamentablemente" como el "paraíso de la producción" de cultivos OMG en Europa. En la actualidad, hay un único cultivo transgénico permitido en Europa, el maíz transgénico MON810 de Monsanto, pero con esta nueva ley, el Estado podría abrir la puerta a muchas más variedades.

Por ello, creen que la votación de la Eurocámara pone a España en una posición "muy vulnerable" ya que se agilizará la tramitación de autorizaciones de nuevos transgénicos en Europa, lo que supondrá la entrada "masiva e incontrolada" de cultivos transgénicos, contaminación transgénica de la cadena alimentaria, así como la ruina del sector de la agricultura ecológica (con más de 1,6 millones de hectáreas, 34.000 operadores y casi cuatro mil industrias en 2013).

Entre las consecuencias de esta decisión final, las organizaciones firmantes critican que los Estados soberanos y los gestores de riesgos tengan la obligación de pedir permiso a las empresas para tomar una decisión sobre los cultivos en sus territorios.

Asimismo, advierten del riesgo de una Europa "a dos velocidades" porque los Estados más sensibles ambientalmente y más preocupados por la agricultura sostenible podrán ser prohibidos en su territorio, mientras que en otros se dará vía libre a la entrada de nuevas variedades.*

Al mismo tiempo, la propuesta no incluye que la protección de los cultivos tradicionales y ecológicos sea obligatorio, lo que conlleva un "grave riesgo" para la biodiversidad, la agricultura y la alimentación.

Sin embargo, en declaraciones a Europa Press, Liliane Spendeler ha manifestado que "a pesar de la situación de España, ésta es una gran oportunidad para que el Gobierno cierre la puerta a los cultivos modificados genéticamente, y encaminar la agricultura hacia un enfoque más sostenible".

"Es importantísimo que el Gobierno de España siga la línea de los países europeos y represente de verdad a la ciudadanía y no a la industria biotecnológica, rechazando completamente el cultivo de transgénicos en el país", ha subrayado.

Finalmente, piden al Gobierno a tomar las medidas necesarias para prohibir definitivamente el cultivo y la experimentación con OMG en nuestro territorio.

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