Actualizado 03/06/2007 14:15 CET

La mayoría de los inmigantes hospitalizados al llegar a Canarias necesitan una amputación, según Médicos del Mundo

La delegación de Médicos del Mundo en Canarias considera que 2007 es "una balsa de aceite" en comparación con 2006 en llegada de cayucos

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un tres por ciento de los inmigrantes que llegan a Canarias se queda en las islas porque padece algún tipo de lesión o herida que requiere atención sanitaria. Según Médicos del Mundo, en la mayoría de los casos se trata de la amputación de alguna de las extremidades del cuerpo que se ha gangrenado durante la travesía.

El reponsable de Inclusión Social en Tenerife de la ONG, Carlos Arroyo, explicó hoy a Europa Press que estas personas acusan con mucha incidencia el efecto de la deshidratación "que provoca un estado de aletargamiento mental". Durante la travesía en patera, los patrones de los cayucos "atan a la embarcación" a los viajeros en este estado "para que no se tiren al mar, pero las ataduras les provocan gangrenas y necrosis en las extremidades".

"Tenemos muchas personas con miembros amputados, son las intervenciones más frecuentes", explicó el doctor, tras señalar que el Sistema Público de Salud sólo cubre la atención de emergencia para los inmigrantes sin permiso de residencia, por lo que son las organizaciones como Médicos del Mundo quienes se encargan del seguimiento del paciente y su recuperación una vez son operados.

La ONG trabaja en estos momentos en la elaboración de un estudio para definir el perfil de ese tres por ciento de inmigrantes que se quedan en las islas a fin de conocer cuál es su realidad. En este sentido, Arroyo adelantó que se trata en su mayoría de varones de entre 20 y 30 años de edad procedentes principalmente de Senegal, Malí o Costa de Marfil.

Otro de los males más frecuentes tras un viaje en patera son "las rozaduras en el coxis que les producen unas heridas tremendas fruto de tantos días sentados sin poder levantarse y haciéndose, por ello, encima sus necesidades. Son tan grandes estas heridas que a menudo hay que hacer ingertos de piel, y eso son dos meses de hospitalización", apuntó Arroyo.

Sin embargo, en líneas generales "se trata de chavales que están perfectamente sanos, pero sufren quemaduras solares o traumatismos" a causa del largo viaje "pese a lo que se tiende a pensar sobre que portan enfermedades contagiosas", aclaró el médico.

SITUACIÓN TRANQUILA.

Respecto al flujo migratorio en sí, la organización afirma que 2007 "es una balsa de aceite comparado con 2006 porque en las Islas no se está recibiendo ni el 50% de los inmigrantes que llegaron el año pasado" y éstos proceden de lugares de África más cercanos a las costas españolas por lo que los viajes son más cortos y las personas no sufren tanto desgaste físico en el trayecto.

Así, Arroyo expuso que las pateras que arriban actualmente a Canarias "están saliendo desde el Sáhara, del norte, mientras en 2006 la mayoría procedían del sur, principalmente de Mauritania y Senegal". Esto hace pensar a la organización que "las mafias están transportando a los subsaharianos hacia el Norte para embarcarlos por la costa de Marruecos más cercana a la península o por la costa del suroeste marroquí para llegar hasta Canarias".

Las pateras también han cambiado pues, según Arroyo, "ahora se trata de otro tipo de embarcaciones, más resistentes". Pese a ello, el médico indice en que "el problema en Canarias siguen siendo los aeropuertos, no los cayucos, porque la afluencia de inmigrantes es mucho mayor por avión".

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