Actualizado 16/12/2015 18:57 CET

¿Qué pasa con la licencia de reapertura de la central de Garoña a los 3 años de su cierre?

Central de Garoña
EUROPA PRESS

   La propietaria, Nuclenor sigue trabajando en la puesta a punto, tras el cierre, del que hoy se cumplen tres años

    MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La organización ecologista Greenpeace cree que el actual Gobierno planea dar el visto bueno a la licencia de reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, hasta 2031, y que lo hará para que, en caso de que el próximo Ejecutivo salido de las urnas el 20 de diciembre, decida desmantelarla los propietarios puedan reclamar "pérdidas por lucro cesante".

   En este sentido, la organización denuncia que "tras tres años sin producir electricidad, dos años y medio sin licencia de explotación y un año y medio sin realizar las evaluaciones pedidas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para la consideración de una nueva licencia, el organismo regulador está acelerando la publicación de un informe condicionado, sobre la licencia hasta 2031, para que Industria pueda dar, en los últimos días de gobierno, la autorización a Nuclenor".

   Precisamente, la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, cumple este miércoles 16 de diciembre tres años de su cierre, algo que para la organización ecologista demuestra que su papel es "innecesario". Por el contrario, el titular de la instalación, Nuclenor ya ha avanzado el pasado mes de noviembre que trabaja para su puesta a punto.

   "El pleno del CSN, sin unanimidad, está permitiendo que Garoña opere hasta los 60 años de antigüedad para permitir que Industria conceda una licencia a esta central en el tiempo de descuento de esta legislatura", sostiene Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace.

   En esta línea, advierte de que "ni Garzón, ni Iglesias, ni Rivera, ni Sánchez deberían permitir el expolio de las arcas del Estado a costa de las nucleares, que se está tramando con el patrocinio del actual Gobierno"".

   En este sentido, recuerda que la empresa propietaria de Garoña, Nuclenor (50% Iberdrola y 50% Endesa), "justificó la desconexión por la quiebra derivada, según ellos, de la aplicación de la Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética", por lo que en julio de 2014, la Comisión Nacional de la Competencia y los Mercados (CNMC) les multó con 18,4 millones por haberlo hecho.

   A su juicio, esta justificación empresarial ha servido "de coartada" para modificar 'ad hoc' todas las leyes y reglamentos necesarios para solicitar una nueva licencia para operar hasta 2031 a pesar de tener una orden de cierre definitivo en vigor.

   "El pleno del CSN admitió esta solicitud sin explicar por qué acepta evaluar la planta por más de diez años, cuando jamás en la historia de la seguridad nuclear española se ha hecho algo así", agrega, indicando que mientras que Francia debaten sobre mantener 60 años abiertas las instalaciones atómicas, en España "lo ha decidido el actual gobierno por la puerta de atrás y tras colocar a su secretario de Estado de Energía como presidente del CSN".

   "Garoña seguirá sin producir electricidad en 2016, porque no cumple todos los requisitos de seguridad. Pero sí es posible que sus dueños se lucren si el Gobierno 'in extremis' les autoriza a poder reabrir", ha añadido Montón.

   Finalmente, recuerda que ha reclamado que se lleve a cabo el trámite de información pública, así como el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), con carácter transfronterizo, de este proyecto de prolongación del ciclo de vida de la central nuclear, "procedimientos de obligado cumplimiento antes de decidir reabrir una central, según el Convenio de Espoo".

   Por su parte, la empresa propietaria (Iberdrola50%-Endesa 50%), defiende que sigue trabajando en su puesta a punto, a la espera de obtener los permisos pertinentes para su reapertura.

   Así, señala que continúa trabajando en cumplir los 22 requisitos que le impuso el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en agosto de 2014, a través de una Instrucción Técnica Complementaria (ITC), para la renovación de la autorización de explotación de la central de Garoña, según informa la instalación en una nota aclaratoria del pasado 4 de noviembre.

   Estos son necesarios para la obtención del informe preceptivo por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), así como en el resto de actividades ordinarias de mantenimiento, supervisión de los equipos de la planta y tratamiento de residuos operacionales, al objeto de mantener en todo momento las requeridas condiciones de seguridad de la instalación.

SIN PRODUCIR ENERGÍA DESDE EL 16 DE DICIEMBRE DE 2012

   Según explica Nuclenor, la central se encuentra sin producir electricidad desde el 16 de diciembre de 2012 y con todo el combustible extraído del reactor desde el 22 de diciembre de ese mismo año.

   Desde el 6 de julio de 2013, Santa María de Garoña se encuentra en situación administrativa de cese, debido a "razones económicas y no técnicas ni de seguridad".

   Sin embargo, el 21 de febrero de 2014 el Consejo de Ministros aprobó el decreto para en el que se establece que las nucleares que han cesado en su actividad por motivos distintos a los de seguridad cuenten con un año de plazo para optar a una renovación de su licencia a partir de su cese.

   El 27 de mayo de ese mismo año Nuclenor presentó al Ministerio de Industria la solicitud para renovar el permiso de funcionamiento de Garoña hasta el año 2031, ya que consideraba que este plazo "hace viable el proyecto y proporciona la estabilidad y certidumbre adecuada para acometer las inversiones precisas".

   El 1 de agosto de 2014 el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) publicó una Instrucción Técnica Complementaria (ITC), en la que se indicaban los 22 requisitos para la renovación de la autorización de explotación de la central de Garoña.

   "Estos requisitos incluían el examen de aspectos relacionados con la condición de los componentes de la instalación, la formación y capacitación del personal, así como la implantación de mejoras, aplicables durante la operación de la planta", agrega Nuclenor.

   Dentro de los requisitos relacionados con la condición de la instalación se incluía una exhaustiva revisión del material de la vasija del reactor y sus componentes internos, utilizando las técnicas de inspección más avanzadas.

VASIJA "APTA" A LARGO PLAZO

   "Los resultados de la citada revisión, recientemente finalizada, confirman que la condición de la vasija y sus internos es apta para continuar su operación a largo plazo", aseguraba Nuclenor el pasado 4 de noviembre, fecha de publicación de la nota aclaratoria.

   Para el desarrollo de toda esta actividad Nuclenor mantiene al día de hoy una plantilla de 252 trabajadores y emplea a unas 200 personas de empresas colaboradoras.

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