Actualizado 22/04/2014 14:57 CET

Un total de 4.354 personas entraron en España en 2013 por Ceuta y Melilla, 52,2% más que en 2012, según datos de Apdha

Presentación del informe 'Derechos Humanos en la Frontera Sur 2014'
EUROPA PRESS

Dice que "no son cifras alarmantes" y critica que se "busque un paraguas político-jurídico para justificar las 'devoluciones en caliente'"

SEVILLA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

La entradas en Ceuta y Melilla han aumentado en 2013 pasando de 2.861 en 2012 a 4.354 personas este año, lo que supone un aumento del 52,2 por ciento, según los datos que se desprenden del informe anual sobre inmigración 'Derechos Humanos en la Frontera Sur 2014' elaborado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, que señala que pese al incremento de llegadas a la ciudades autónomas --principalmente a Ceuta, que ha pasado de 756 entradas en 2012 a 1.846 en 2013-- las cifras "no son alarmantes ni escandalosas" pese a lo que "quiere hacer creer el Gobierno central", toda vez que afirman que los flujos migratorios "son perfectamente asumibles si se ponen en marcha otras políticas migratorias y de fronteras".

En este sentido, el coordinador del informe y del área de solidaridad internacional de la Apdha, Rafael Lara, y el coordinador del área de inmigración, Carlos Arce, han señalado que las cifras que indica el Ministerio del Interior es que "hay 40.000 personas esperando en la frontera con Marruecos y otras 40.000 en de Mauritania", lo que "es mentira, ya que el propio Gobierno marroquí estimó que eran entre 10 y 15 mil personas en 2012".

Además, la Apdha ha señalado que los acontecimientos del pasado 6 de febrero en la playa del Tarajal de Ceuta, "con la muerte de 15 persona durante una actuación de la Guardia Civil y la desastrosa gestión posterior del Gobierno español, han sido el factor inmediato del presente informe". En esta línea, Arce ha destacado las "vulneraciones" de derechos fundamentales que el Gobierno español ha cometido durante este episodio y las distintas acciones político-jurídicas que la Apdha y los colectivos sociales con los que trabaja en red han llevado a cabo en este asunto".

Pero la asociación también se muestra preocupada por el escenario que en materia de Derechos Humanos se vislumbra a corto y medio plazo en la Frontera Sur, con "el intento de buscar un paraguas político-jurídico para justificar las conocidas como 'devoluciones en caliente' a través de la supuesta cobertura del tratado bilateral hispano-marroquí, de inverosímiles redefiniciones del concepto frontera ---las inexistentes 'tierras de nadie', la idea de que no se entra en territorio español hasta que se supera el último obstáculo fronterizo material o humano, etcétera-- o de posibles modificaciones de la Ley de Extranjería.

Además, Arce ha destacado que el informe pone de relieve que estos hechos "no representan un caso aislado sino que son consecuencia directa de más de dos décadas de procedimientos políticos, jurídicos y policiales de control de fronteras en Ceuta y Melilla, en las que el respeto por los derechos humanos ha brillado por su ausencia". En este asunto, Arce ha explicado que la Apdha se ha personado en el procedimiento penal abierto en Ceuta por las 15 personas muertas y también "estamos intentando tantear las herramientas jurídicas a nuestro alcance para abrir la vía contencioso administrativa, e intentar forzar un pronunciamiento que condene al Estado a parar eso de forma inmediata".

Al respecto, y sobre los hechos del 6 de febrero, Lara se pregunta "en qué medida la desproporcionada reacción de la Guardia Civil ese día no estará influida por el intento de cortar 'como sea' este aumento que se ha venido produciendo durante 2013". Además, ha denunciado que desde principios de los años 90 las políticas de control de fronteras que ambas ciudades tienen con Marruecos "han estado caracterizadas por una perspectiva exclusivamente policial y salpicadas por episodio lamentables, impropios de una Estado que pretende ser considerado como democrático y de derecho".

"Desgraciadamente, ejemplos de estos sucesos abundan y son analizados en el informe: hacinamientos indignos en lugares insalubres --murallas del Ángulo y Calamocarro en Ceuta o La Granja en Melilla--, expulsiones irregulares vulnerando la legislación nacional e internacional --incluyendo sedaciones, expulsiones de menores de edad y entregas directas a las fuerzas de seguridad marroquíes sin procedimiento alguno-- o la utilización de métodos para impedir las entradas irregulares que ponen en riesgo la vida y la integridad física de los migrantes --concertinas, uso de munición real en los sucesos de 2005 o de material antidisturbios en este año--".

Lara ha recordado también "cómo se trabajó en blindar las fronteras de Ceuta y Melilla, proceso que comenzó en 1995 y culminó en el año 2000 con la inauguración de las vallas, que se construyeron con dinero del Fondo Europeo para el Desarrollo Regional". Sobre las muertes de 2005, ha apuntado que "aquel año la respuesta fue igual a la que se ha dado a los hechos que vivimos el pasado febrero: estamos ante una invasión, tenemos que elevar las vallas seis metros más, etcétera, es decir, las respuestas son siempre las mismas y los resultados, los mismos".

Asimismo, ha aludido de nuevo a las cifras del Balance Migratorio de la Apdha 2013, presentado en febrero e incluido también en este informe, que, a su juicio, "desmienten los mensajes alarmistas sobre supuestas invasiones de migrantes subsaharianos a través de Ceuta y Melilla". Al hilo de esto, Arce ha señalado que desde 2008, España "está perdiendo población, por lo que pese a esa supuesta avalancha que nos está llegando de Ceuta y Melilla con cifras infladas por parte del Ministerio del Interior, seguiría saliendo más gente de la que está entrando", por lo que "sería asumible legalmente".

Al hilo de esto, Lara ha calificado de "misterioso" el hecho de que el Gobierno central no haya ofrecido ya cifras del balance migratoria --antes se presentaran sobre febrero-- y ha añadido que "seguramente las cifras desmientan todo lo que están diciendo, porque es un gobierno que miente más que habla". Así, lamenta que "la frontera de Ceuta y Melilla y la de España con Marruecos es la más desigual del planeta", y "ni las vallas más altas, ni más policías, ni los sensores de infrarrojos, ni las concertinas, nada va a poder evitar que esas personas sigan viendo a buscar un futuro con dignidad". "La política migratoria actual no sirve para nada y solo crea muerte y sufrimiento".

Por tanto, Lara apuesta por "una vuelta de tuerca" en España y la UE, y que los políticas "aclarasen que política migratoria van a defender en la Unión, y cómo van a gestionar los flujos migratorios y la desigualdad".

"SON POSIBLES OTRAS FRONTERAS RESPETUOSAS CON LOS DDHH"

Así las cosas, desde la Apdha consideran que "otras políticas migratorias y de fronteras respetuosas con los derechos fundamentales son posibles", de modo han planteado algunas alternativa "razonables y viables" para ir avanzando en su consecución, iniciativas que son compartidas por las organizaciones españolas integradas en la red euro-africana Migreurop. En concreto se propone que la Unión Europea y España "faciliten la regularización" de los migrantes subsaharianos que se encuentran bloqueados en el Norte de África, y que "hay un procedimiento en marcha en Marruecos que podría darles cabida si se ajustan los requisitos exigidos".

Además, exigen que se "facilite y garantice" la llegada a la UE en calidad de solicitantes de asilo a quienes puedan estar en condiciones de solicitar protección internacional; que se "apliquen criterios amplios de reunificación familiar para permitir la entrada en la UE de quienes tengan familiares residiendo en ella, concediendo visados de estancia temporal"; y que concedan un "significativo" número de visados a los países africanos de los que proceden estas personas.