Actualizado 06/07/2015 04:23

Arquitectura de Maternidades: "Hospitales como lugares humanos donde la madre se siente segura para recibir a su bebé"

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PICASA

Arquitectura de Maternidades es un proyecto que promueve la adecuación de los espacios de parto de los hospitales para hacer posible una nueva forma de atender los nacimientos, con el fin de que sea más respetuosa con la mujer y el bebé. Sus responsables, Angela Müller y Marta Parra, detallan en esta entrevistas las características de esta iniciativa.

.- Ustedes dicen que nacemos en un entorno lleno de violencia. ¿A qué se refieren?

Angela Müller (AM): A que hoy en día en España, y en todo el mundo, el nacimiento está sobremedicalizado innecesariamente. Pero no nos referimos solo a "medicamentos" (hormonas que inducen el parto y que aceleran el ritmo de las contracciones, fármacos que adormecen al bebé y alteran su estado, sondas que se le introducen y vacunas que se le administran al minuto de nacer, etc.), sino a la falta de respeto hacia el bebé como persona, a respetar su momento de nacer, su ritmo único para salir del cuerpo de su madre, su movimientos y descansos, su necesidades, tanto durante el nacimiento como después, durante las primeras horas claves de adaptación. Y esa falta de respeto y la aplicación de intervenciones rutinarias innecesarias y perjudiciales no es más que violencia hacia el bebé.

.- ¿A qué achacan que los nacimientos sean tan poco naturales?

Marta Parra (MP): La sociedad apostó por la seguridad que ofrecían los hospitales en momentos en que la mortalidad era muy alta. Se asoció el riesgo al lugar en que se paría, en vez de relacionarlo con las condiciones higiénicas, estado de nutrición, etc.

En esta sociedad de "adquisición rápida" y de "riesgo cero", el hospital ha generado una manera rápida de parir y nacer conforme a sus procesos de curación de enfermedades. Y así, el parto ha acabado "patologizado", intervenido y manipulado, olvidando que un parto es un proceso saludable, en el que en la mayoría de los casos, tan sólo hace falta generar un ambiente de intimidad y confianza adecuado.

.- Ustedes afirman que el embarazo y el parto no son enfermedades, y por eso debe cambiar por completo la concepción de los espacios hospitalarios maternales. ¿De qué manera deben cambiarse?

MP: El parto es un proceso fisiológico que precisa que la mujer se sienta a gusto, confiada y relajada. El aspecto de quirófano de muchos hospitales no ayuda a dar confianza a las mujeres. Bajar la intensidad de la luz, permitir el movimiento de la mujer en todo momento, cuidar al acompañante que está junto a la parturienta, proporcionar puntos de vista o visuales en las que no aparezcan los instrumentos a usar en caso de emergencia, etc., ayudan mucho a generar ese ambiente de confianza e intimidad en el que parir y nacer es mucho más seguro.

Buscamos espacios que no agredan, que sean confortables y no produzcan ansiedad y estrés (por ejemplo por ruidos, exceso de luz artificial, tránsito). Buscamos ambientes "no quirúrgicos" y "deshospitalizados", que favorezcan las condiciones fisiológicas del parto.

.- ¿Con qué hospitales ha colaborado ya Arquitectura de Maternidades?

AM: La colaboración más ambiciosa ha sido --y está siendo-- con el grupo HM Hospitales de Madrid, en un trabajo a medio-largo plazo, pero hemos tenido otros proyectos muy interesantes, especialmente en Andalucía, donde el cambio en la atención al parto y nacimiento se está implantando con más fuerza que en ninguna otra comunidad autónoma.

Nuestros servicios no sólo abarcan la arquitectura, también ofrecemos consultoría para la mejora de los procesos y la comunicación del centro respecto de las buenas prácticas que se vayan implantando.

.- ¿Cómo suelen reaccionar los responsables hospitalarios ante las propuestas y planteamientos de Arquitectura de Maternidades?

AM: Nuestro planteamiento coincide con la tendencia actual de las mujeres de vivir un proceso de parto más cuidadoso y los hospitales lo saben. En la sanidad pública, el problema es que cambiar un enchufe depende de muchas personas que han de autorizarlo, y por ello, cualquier modificación se convierte en una odisea.

Los hospitales privados están acostumbrados a invertir en máquinas o procesos punteros a nivel salud, por ello, cuando les decimos que la clave está en modificar lo que hay desde una visión nueva de cuidado de los pequeños detalles, se sorprenden de lo que se puede conseguir con presupuestos incluso muy limitados.

Pero es cierto que aún existe cierta reticencia a los cambios que modifican el principio básico de la atención al parto actual, en el que el centro de atención y acción se traslada a las necesidades fisiológicas de la madre y el bebé.

El diseño basado en la evidencia (evidence based design) lleva años hablando de esto, pero aún queda mucho camino por recorrer.

.- ¿Y cómo es la reacción de las propias madres?

AM: La psicología ambiental nos afecta a todos, y de manera consciente o no el espacio influye en el comportamiento de quienes lo usan. Las parturientas siempre agradecen muchísimo encontrarse con un espacio agradable, en el que se relajan más fácilmente y se encuentran más a gusto, independientemente del tipo de parto que buscan porque a todos nos gusta estar en lugares bellos, agradables y pensados para lo que va a ocurrir allí.

.- ¿Cómo sería el proyecto soñado para Arquitectura de Maternidades?

MP: Nos encantaría proyectar una maternidad nueva, que integre y articule todas sus áreas (urgencias, consultas, paritorios, quirófanos, hospitalización, UCI neonatos, etc.) según las necesidades asistenciales, de relación y de descanso de todos los usuarios: madres, familia, bebés, trabajadores, profesionales y visitantes.

Y que sea en un lugar precioso, que permita a cada mujer usar el espacio como necesite, en el que los profesionales trabajen a gusto, y del que todos guarden un bonito recuerdo.

A nivel práctico, a largo plazo soñamos con la erradicación de los potros obstétricos de todos los paritorios españoles, y con UCIs Neonatales con camas para madres y padres, para que puedan cuidar en condiciones de sus bebés enfermos y/o nacidos antes de tiempo.

Un lugar más humano en el que una madre descubra que ese es el lugar en el que se siente más segura para recibir maravillosamente a su bebé.