Actualizado 27/06/2007 21:00 CET

Las otras páginas

Hagan ustedes el ejercicio de saltarse las páginas dedicadas a la política, a las guerras entre partidos, a los insultos, a los pactos contra natura y avancen un poco en el periódico. No es necesario que lleguen a los deportes o al espectáculo, a veces también es política, y descubrirán no sólo que hay vida después de la información política, sino que la vida está ahí. En las páginas de sociedad, en las de la vida local, en lo que sucede de verdad a los ciudadanos cada día. No digo que busquen ustedes el periodismo de rostro humano, que a veces los periodistas también nos dedicamos a eso, sino el periodismo que habla de los problemas que tenemos. Y de las soluciones que algunos les dan para que vivamos mejor.

Entre ellas, por ejemplo, la del equipo médico español que ha implantado por primera vez en España un corazón mecánico, una turbina, como suena, que bombea la sangre de su corazón enfermo y que está conectada a un ordenador que ella recarga cada noche. Ese invento español ha salvado la vida de una mujer de 43 años que tenía una esperanza de vida de dos semanas. Lo han hecho cardiólogos del Hospital de Bellvitge, en Hospitales de Llobregat, dirigidos por el doctor Eduard Castells. Es una noticia de portada, aunque no haya salido en muchos medios.

Como lo es que el Hospital de La Princesa, en Madrid, sea el primer hospital europeo que aplica células madre con láser en el corazón, lo que ayuda a mejorar la revascularización cardiaca y reduce los episodios de anginas de pecho. Una tercera noticia, muy ajena a estas dos, pero también importante, es que un Registro de la Dirección General de Registros y Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, permitirá desde hoy a cualquier ciudadano afectado consultar si es beneficiario de algún seguro de vida. Y si existe, podrá reclamarlo, mientras que, hasta ahora, muchas pólizas no eran reclamadas porque los beneficiarios legítimos desconocían que existieran.

Son sólo tres noticias, pero son tres excelentes noticias para los ciudadanos, para su vida y para el ejercicio de sus derechos. Sólo que a veces están escondidas en las páginas de los periódicos y no tienen el eco que merecen. Tenemos una medicina pública de excelente calidad, de alto nivel en muchos de sus protagonistas, y de largo recorrido social y unos servicios administrativos públicos manifiestamente mejorables. Pero de vez en cuando también producen buenas noticias.

Francisco Muro de Iscar.

francisco.muro@planalfa.es