Archivo - Una mujer con un carrito de bebé. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un 90% de familias monomarentales en España llega a fin de mes con algún grado de dificultad y el 76% depende de ayuda familiar, institucional o social, según la 14 edición del informe 'Monoparentalidad y Empleo' del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco.
El estudio, basado en una encuesta a 210 mujeres con responsabilidades familiares no compartidas en situación de desempleo, revela que en España hay 1.944.800 hogares monoparentales de los que el 81,4% están encabezados por mujeres.
De los datos se desprende que el 51% de las madres solas encuestadas depende principalmente de ayudas o prestaciones públicas; el 19%, del apoyo familiar y el 12%, de entidades sociales. Además, un 18% combina varias de estas fuentes.
Además, el 73,5% de las encuestadas asegura que no podría afrontar un gasto imprevisto de 600 euros sin pedir ayuda ni recurrir al crédito.
En cuanto a los gastos que más les cuesta cubrir, el estudio apunta que la educación de los hijos e hijas y la vivienda son los principales, señalados por el 54% y el 44% de las mujeres, respectivamente.
Además, el 78,1% de las entrevistadas cree que, si dispusiera de un empleo estable, con un salario suficiente y compatible con los cuidados, dejaría de necesitar por completo o parcialmente la ayuda familiar, institucional o social.
Mientras tanto, el 48% dice que aceptaría un empleo sin alta en la Seguridad Social, con tal de trabajar y el 56% siente que mencionar su condición de madre en solitario reduce sus posibilidades de ser contratada. En este sentido, el 73,2% asegura que ha tenido que rechazar alguna oferta de empleo o abandonar un proceso de selección porque no podía compatibilizarlo con sus responsabilidades familiares.
Según la directora de Adecco, Begoña Bravo, "las ayudas familiares, institucionales o sociales son una red de protección importante para atender las necesidades más urgentes, pero no proporcionan la autonomía y la seguridad de un empleo".
"El trabajo es la principal vía para salir de esta dependencia, siempre que sea formal, garantice derechos suficientes y pueda mantenerse en el tiempo sin entrar en conflicto permanente con las responsabilidades de cuidado", ha afirmado.