Actualizado 30/09/2008 18:01 CET

El acusado de tirar a su mujer por el balcón en Málaga declara que fue un accidente y que trató de ayudarla

Descarta que fuera un suicidio y niega que diera otras versiones de lo sucedido, sino que hubo "mala interpretación" de sus palabras

MÁLAGA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

El irlandés acusado de tirar a su mujer de una cuarta planta de un hotel cuando estaban de vacaciones en Marbella (Málaga) aseguró hoy que la víctima tropezó a la entrada de la terraza al tratar de coger a su hijo de tres años, que se estaba encaramando a la barandilla, y su cuerpo sobrepasó el balcón, insistiendo en que trató de ayudarla, cogiéndola del brazo, pero no lo consiguió.

Un jurado popular juzga desde hoy a este hombre, para el que la Fiscalía pide 14 años de prisión y la acusación particular 15 años de cárcel por un delito de homicidio, al considerar que no fue un accidente, como dice la defensa del acusado, quien también negó tajantemente en su declaración en inglés ante el Tribunal popular que su mujer se suicidara.

Los hechos sucedieron el 11 de febrero de 2000 cuando la pareja llegó a Marbella con uno de sus hijos, de tres años de edad. Según las acusaciones, el procesado inició una fuerte discusión con su esposa, en la que estaba presente el niño, durante la cual "la arrojó" por el balcón. La víctima falleció en el hospital dos días más tarde.

El hombre señaló que ese día estuvieron comiendo y tomando algo en un pub, donde él se puso a hablar con una mujer y descuidó por un momento al niño. Explicó que aunque la mujer nunca tuvo celos, ese día se enfadó e incluso le llegó a gritar en la calle, por lo que se fueron por separado al hotel. Una vez allí, según relató, ella quería salir de nuevo para seguir bebiendo y él se negó.

En ese momento, según dijo, vio a su hijo que estaba escalando por la barandilla, por lo que la víctima salió corriendo a la terraza, seguida por él. A la entrada, la mujer tropezó y "fue a poner las manos para salvarse, pero falló porque la barandilla era baja, de un metro, y su cuerpo sobrepasó el balcón". Luego precisó que logró agarrarse con la mano izquierda.

Asimismo, señaló que por ese mismo brazo la agarró durante dos minutos, mientras gritaba pidiendo ayuda, pero reiteró que no pudo hacer nada para salvarla. Aseguró que en esta declaración ante los jurados estaba diciendo toda la verdad y negó haber dado tres versiones diferentes sobre lo ocurrido ese día, asegurando que hubo "una mala interpretación" de sus palabras.

Así, negó que le dijera a unos policías locales que su mujer salió corriendo a la terraza para tirarse, que le dijera a un amigo que no pudo evitar que su mujer se arrojara y que le diera a entender al padre de la víctima o que le contara a su cuñado que había sido un suicidio. También rechazó haber dicho que la discusión se produjo en la terraza.

Dijo que eran "muy felices juntos" los cuatro en su casa y que nunca intentó separarla de su familia ni tuvo con ella episodios violentos o un carácter dominante. Aseveró que su relación era "normal" y que era una "buena madre", a pesar de haber sufrido bulimia antes y después de la boda, enfermedad de la que estaba empezando a recuperarse.

ACONSEJADO

Además, explicó que no acudió a España para declarar, después de haber regresado a Irlanda, a pesar de que se le requirió de diversas ocasiones, porque "me dejé aconsejar por tres abogados" y recriminó a la familia de la víctima el que le hayan querido quitar la custodia de sus dos hijos y "haber intentado destrozarme la vida".

El fiscal reconoció que la Policía consideró al principio que fue un accidente y que incluso la Fiscalía pidió el archivo del caso, aunque fue el instructor el que insistió en que se investigaran más los hechos. Además, precisó que tras lo ocurrido "huyó" a Irlanda sin que el juez tuviera tiempo a tomarle declaración.

"Se estuvo riendo de España muchos años, porque no quiso venir a explicar lo que había sucedido", añadió el representante del ministerio público, quien recordó que el procesado "vino por la fuerza en 2005".

Para el abogado de la acusación particular, las distintas versiones "se demuestran todas falsas e imposibles" y el acusado tuvo un comportamiento tras los hechos "increíble para una persona que acaba de perder a su mujer". Aunque aseguró que existe el problema de que no hay un testigo objetivo, manifestó que la conclusión es que el acusado "mató voluntariamente" a la víctima.

Por su parte, la defensa apuntó que existen testigos que vieron cómo el hombre la intentó salvar y consideró que este juicio no debería haberse celebrado porque la investigación se reactivó con "informaciones adulteradas". Entendió que el propósito es "buscar la quiebra financiera" del acusado, a quien calificó de "víctima de un error", asegurando que "la amaba".