La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha seleccionado como candidatos a Corazón de Piedra 2023 al presidente de la Región de Murcia, Fernando López-Miras; al vicepresidente de Castilla y León, Juan García Gallardo; y al exministro - DIRECTORES Y GERENTES SERVICIOS SOCIALES
MADRID, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha seleccionado como candidatos a 'Corazón de Piedra' 2023 al presidente de la Región de Murcia, Fernando López-Miras; al vicepresidente de Castilla y León, Juan García Gallardo; y al exministro José Luis Escrivá.
Estos galardones ponen de manifiesto "una extraordinaria falta de sensibilidad humana y social, especialmente grave en personas y organizaciones cuyo cometido debería ser garantizar la calidad de vida de toda la población, sobre todo de los más vulnerables o más están sufriendo las consecuencias de la crisis".
"Hay actuaciones que ponen de manifiesto una extraordinaria falta de sensibilidad humana y social, especialmente grave en personas y organizaciones cuyo cometido debería ser garantizar la calidad de vida de toda la población, sobre todo de los más vulnerables", lamenta la asociación.
Por ello, considera que la sociedad "debe reconocer y valorar estas expresiones de insensibilidad que, en ocasiones, podrían calificarse lisa y llanamente de crueldad". Para ello se instituyó el reconocimiento anual 'Corazón de piedra'.
"¿Cómo llamarías tu a aquellas personas que con premeditación y alevosía difaman, utilizan torticeramente una parte de la verdad o teniendo poder para cambiar las cosas tan solo generan desconfianza y desilusión a su alrededor? Nosotros los llamamos gente sin alma", apunta la asociación.
Este año, López-Miras es candidato a 'Corazón de Piedra' porque "parece no preocuparle demasiado que los murcianos sean quienes peores servicios tienen cuando más lo necesitan"; García Gallardo por considerar que la culpa de la "invasión migratoria" es del Gobierno y de las ONG que "colaboran con las mafias del tráfico de personas"; y Escrivá porque su "autismo político" convirtió al Ingreso Mínimo Vital "en uno de sus mayores fracasos a base de requisitos absurdos, sobrecargados de burocracia".