Actualizado 03/10/2007 21:00 CET

El Gobierno cree que podrá pagar mejor a los jóvenes investigadores, al tiempo que les anima a trabajar en Europa

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Ángel Quintanilla, "cree" que España podrá pagar mejor a los jóvenes investigadores para contribuir a su estabilidad laboral, pero apuesta a su vez por que sean competitivos a nivel europeo. Así lo expresó hoy en el Senado, durante su comparecencia ante la Comisión de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I+D+i), para informar sobre el VI Plan Nacional de I+D+i.

"Ojalá podamos pagarles mejor --dijo--. Yo creo que podremos", dijo en respuesta a las peticiones de varios senadores de que se genere un marco de estabilidad para estos investigadores a fin de evitar la "fuga de cerebros".

Al mismo tiempo, apostó por un sistema científico "maduro y plenamente integrado en el espacio europeo". "Nuestros jóvenes investigadores deben ser competitivos en toda Europa, capaces de trabajar en los mejores centros de investigación", añadió. A su vez, destacó que el sistema español debe atraer a los mejores investigadores extranjeros.

Precisamente para ello, el VI Plan Nacional I+D+i 2008-2011 incorpora entre sus novedades el programa Severo Ochoa con el objetivo de atraer a investigadores de prestigio internacional, tanto españoles que trabajan fuera como extranjeros.

2,2 DEL PIB A I+D+i en 2011.

Este plan, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 14 de septiembre, prevé una inversión de 47,7 millones de euros, lo que supone casi el doble de recursos que el anterior, hasta alcanzar el 2,2 por ciento del PIB en gasto en I+D+i en 2011, por parte de Administración General del Estado, comunidades autónomas y empresas.

Recoge además la creación de una "ventilla única" que permitirá reducir desde el centenar anual actual a una veintena las convocatorias para proyectos de I+D+i, que también podrán solicitarse a través de Internet. Igualmente, apuesta por financiar no sólo grupos y proyectos de investigación sino también instituciones de excelencia y, especialmente, prima esta última cualidad en el sistema científico español.

"No es tan adecuado decirle a los científicos sobre qué tienen que investigar, sino de cuántos fondos pueden disponer si investigan de forma excelente", argumentó. Por ello, el Plan se rige por un eje instrumental en lugar de temático, aunque reserva también cinco áreas estratégicas: salud, biotecnología, energía y cambio climático, telecomunicaciones y sociedad de la información y nanociencia, nanotecnología, nuevos materiales y nuevos procesos industriales.

Finalmente, persigue alcanzar los 7,1 investigadores por cada 1.000 habitantes de población activa, llegar a un 42,8 por ciento de investigadores incorporados al sector empresarial, alcanzar los 10.470 doctores anuales, el 3,6 por ciento de cuota de producción científica mundial y 96 patentes por millón de habitantes solicitadas al año a la Oficina Europea de Patentes (EPO).