Actualizado 11/03/2019 11:23 CET

Una multitudinaria manifestación colapsa el centro de Madrid en el Día Internacional de la Mujer

8M.- Más de 350.000 personas asisten a la manifestación feminista de Madrid, el
Ricardo Rubio - Europa Press

   Delegación del Gobierno cifra la asistencia en 350.000 y las convocantes lo elevan a más de un millón, cifras que doblan las de hace un año

   MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Una multitudinaria manifestación ha colapsado este viernes 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, el centro de Madrid bajo el lema 'Somos imparables, Feministas siempre' para clamar por la igualdad entre hombres y mujeres.

   La masiva marcha, que ha arrancado a las 19.00 horas, desde la glorieta de Atocha, ha avanzado lentamente hacia Plaza de España, donde estaba prevista la finalización de esta reivindicación. Así, con dificultades por la abundancia de gente y pidiendo en reiteradas ocasiones que se echaran hacia los laterales, la cabecera ha logrado bordear la plaza de Cibeles y entrar a Gran Vía. Pero, una hora y media después del inicio, todavía empezaban a caminar manifestantes desde Atocha.

   Según estimaciones policiales, la cifra de participación ronda los 350.000 asistentes, aunque desde la Comisión 8M, convocante de la huelga feminista, destacan que "Madrid está colapsado". "Para que luego digan que somos 100.000, aquí estamos más de un millón de feministas", han proclamado desde el 8M. "Hemos parado Madrid", han asegurado varias voceras a Europa Press.

   Son cifras que prácticamente doblan las ofrecidas el año pasado: 170.000 personas, según la Delegación el Gobierno, y más de medio millón, según las convocantes.

   Este año, por ejemplo, una de las asistentes que se encontraba esperando el paso de la manifestación en Gran Vía, frente al Círculo de Bellas Artes, ha explicado a Europa Press que, pese a vivir en Atocha, ha tenido que rodear todo el centro de Madrid para llegar a una zona del recorrido de la manifestación porque en el inicio "no cabía nadie más".

   Detrás de la multigeneracional y multiracial cabecera asomaban pancartas que señalaban la procedencia diversa de las asistentes. Barrios como Hortaleza, municipios próximos a la capital como Rivas, pero también gente de todas las latitudes, como saharauis o nicaragüenses. Y banderas, como la arcoiris y la del colectivo 'trans'.

   Por ejemplo, sujetando la cabecera, estaba Silvia, una 'trans' miembro de la Comisión 8M. "Está es una lucha por la libertad y por la visibilidad cegada ante una sociedad que explota y oprime a las minorías sociales", ha señalado a Europa Press.

   La cabecera de la manifestación había llegado con dificultad a la plaza de Cibeles, teñida de violeta, al anochecer sobre las 19.30 horas con la glorieta completamente abarrotada. Y, precisamente, a lo largo de la marcha y a la altura de Cibeles también se ha encendido una luminsoa bengala morada.

   Las decenas de voluntarias que formaban el cordón alrededor de la pancarta, entre las que se encontraba la concejal del Ayuntamiento de Madrid Rommy Arce, se han tenido que emplear a fondo para que pudiera avanzar la cabecera. Por delante había miles, decenas de miles de personas, que han formado un interminable bloque humano a lo lago de más de tres kilómetros con todas las tonalidades posibles del violeta feminista.

   Las voceras de la Comisión 8 de marzo que han arengado la marcha desde el equipo móvil de megafonía no han parado de gritar consignas de todo tipo, tan reivindicativas como jocosas. "Estamos hasta las tetas de hacerte las croquetas" ha sido uno de los cánticos coreados.

"LA CIUDAD ESTÁ TOMADA POR LAS FEMINISTAS"

   "¡Desde Plaza de España hasta Atocha la ciudad está tomada por las feministas!", han proclamado al traspasar Cibeles, recordando a las jornaleras, a las pensionistas, a las inquilinas y a las migrantes entre otros colectivos. "¡Estamos escribiendo esta página de la historia todas juntas!", han exclamado las voceras.

    "Vamos a llegar a Gran Vía que está llena de tiendas que cosifican nuestro cuerpo", han dicho las voceras por megafonía, que ha provocado un cántico entre la multitud de mujeres: "¡La talla 38 me aprieta el chocho!".

    Entre los cánticos más coreados no ha faltado el 'No es No', habitual durante las manifestaciones contra la sentencia de 'La Manada' que tuvieron lugar durante 2018. "Sola borracha quiero llegar a casa", se ha exclamado también.

AMBIENTE DE FESTIVAL

   La cabecera de la manifestación ha marchado con ambiente de festival de música. Cuando las voceras descansaban, en la megafonía ha sonado música bailable y con mensaje, como el grupo madrileño Tremenda Jauría, para mantener alta la temperatura de la marcha.

   Y ya en Gran Vía, varios furgones de la Policía Nacional se han apostado al inicio de la comitiva acelerando el paso atrancado que hasta entonces llevaba la cabecera de la manifestación por el aluvión de gente concentrada en las aceras de esta arteria madrileña.

HOMBRES APOYANDO LA REIVINDICACIÓN FEMINISTA

   Entre las decenas de miles de personas que han acudido a la manifestación también se contaban muchos hombres, como Ramiro, soriano de 65 años vecino del barrio de Pueblo Nuevo: "Ya estuve el año pasado para apoyar a las mujeres porque tienen razón en todo". Alain, de 28 años, ha llegado hoy a Madrid procedente de Bilbao, y ha hecho un paréntesis en su ruta turística para "defender la igualdad".

   Paco, de 70 años, apela a la sangre para justificar su presencia en la manifestación: "Vengo porque tengo mujer, hija y nieta". "Y ojalá que nuestra nieta, que tiene 5 años, no tenga que venir en el futuro para seguir exigiendo igualdad entre hombres y mujeres", apostilla su esposa Carmen.

"NO ES CUESTIÓN DE UN DÍA"

   Antes del arranque de la manifestación, las voceras de la Comisión han recalcado que la lucha feminista, según ha recalcado, "no es cuestión de un día o semana". "No se queda aquí, seguiremos luchando por cambios reales en la vida de las mujeres", ha dicho.

   Además, la presencia de los políticos ha acaparado el protagonismo antes del inicio, con la presencia de todas las ministras del Ejecutivo, además de la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez además de las líderes de Podemos, Irene Motero, y Ciudadanos, Inés Arrimadas.

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