La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, preside el acto de entrega de los XX Premios anuales del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, a 6 de marzo de 2026, en Madrid (España). - Gabriel Luengas - Europa Press
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha pedido este viernes "cooperación institucional y compromiso social y personal" contra la violencia de género, cuya erradicación, a su juicio, "sigue siendo un reto pendiente" a pesar de "las mejoras normativas, institucionales y sociales".
Durante el acto de entrega de los XX Premios del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Perelló ha reiterado el compromiso del Poder Judicial contra el maltrato de la mujer, "una de las expresiones más penosas de desigualdad en nuestra sociedad".
"En el Poder Judicial somos plenamente conscientes de la responsabilidad que nos corresponde en la eliminación de este mal que, aún en pleno siglo XXI, nuestra sociedad continúa padeciendo y tantas vidas inocentes se sigue cobrando", ha subrayado, al tiempo que ha incidido en la "necesidad de trabajar con mayor eficacia en el día a día".
Para Perelló, "la respuesta judicial debe ser firme, eficaz y garantista; pero también cercana y sensible". "La Justicia estará siempre del lado de las víctimas, disponible y a su servicio. Ese es nuestro compromiso. Siempre trabajando para hacer reales los valores constitucionales", ha insistido.
Asimismo, ha destacado el esfuerzo del CGPJ en relación con la formación especializada en este ámbito, presente en las pruebas selectivas de acceso a la Carrera Judicial y necesaria para poder acceder a los órganos judiciales de Violencia sobre la Mujer.
"Los jueces necesitamos herramientas y formación continua que nos permitan entender esas realidades y reflejarlas en nuestras resoluciones", ha indicado, al tiempo que ha añadido que, en el desarrollo de su competencia formativa, el CGPJ "forma desde dentro, con conocimiento jurídico, pero también con experiencia y empatía".
Tras felicitar a las personas e instituciones premiadas en esta vigésima edición, cuyo camino "se ha hecho sobre la dignidad, la valentía y la vocación de servicio público", la presidenta del TS y del CGPJ también ha dedicado unas palabras a los jueces y juezas que sirven en las secciones de Violencia sobre la Mujer, a quienes ha agradecido de forma expresa su "esfuerzo", así como "su compromiso con las víctimas".
AUGE DEL NEGACIONISMO
Por su parte, la presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Esther Rojo, ha lamentado "la polarización social", el "auge del negacionismo, que actúa de refuerzo positivo al victimario" y el "discurso que alimenta la desconfianza de las mujeres en el sistema de justicia".
En este sentido, ha subrayado la "realidad atroz que sufren mujeres y niñas a lo largo y ancho del planeta" y ha lanzado "un mensaje de confianza en la labor diaria y callada de los jueces y juezas de este país".
Según ha añadido, no se puede permitir que la polarización "dilapide los avances que con tanto esfuerzo" se han "logrado en esta materia" en España, con un modelo al que se llegó "desde el consenso político y la colaboración institucional" y que, según ha dicho, se sigue imitando en los países de nuestro entorno.
Finalmente, Rojo ha recordado la necesidad de seguir avanzando "desde la unidad" para afrontar los nuevos retos que plantea la violencia digital, en la protección de las víctimas y también "en la prevención y detección precoz y en la sensibilización, que pasa por educar a los jóvenes en valores de igualdad y respeto".
En esta edición de los Premios del Observatorio, han sido premiados la activista maliense Aminata Soucko, víctima de mutilación genital, quien tras haber sufrido el maltrato de un marido, se ha convertido en la primera mujer de su comunidad en denunciar la violencia de género; el abogado penalista Adolfo Barreda Salamanca, por su trayectoria profesional centrada de forma muy activa en la defensa del derecho a la igualdad entre mujeres y hombres; y el Defensor del Pueblo, por su trabajo pionero en la lucha contra la violencia de género.