22-M.- Gallardón defiende la familia "moderna y vanguardista" con nuevos formatos y el esfuerzo por la conciliación

Actualizado 01/04/2011 17:15:51 CET
Alberto Ruiz-Gallardón
EUROPA PRESS

Aspira a "modificar las obsoletas mentalidades" de la administración y la empresa, y que se exija cumplir objetivos y no horarios

MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Madrid y candidato 'popular' a revalidar el cargo, Alberto Ruiz-Gallardón, ha defendido este viernes la familia "moderna y vanguardista" en la que se verifican formatos distintos al tradicional, y ha abogado por que las empresas privadas y la administración pública trabajen por amoldarse a sus necesidades y por favorecer la conciliación entre la vida familiar y laboral.

En su segundo acto de precampaña y arropado por la mayoría de los miembros del Grupo Municipal Popular de la capital, el primer edil ha explicado ante profesionales y usuarios de los servicios municipales de atención que la familia "no es una institución antigua" sino "una realidad radicalmente moderna y de futuro".

"A veces la evolución radical que ha tenido la familia se confunde con la idea de que la familia es una institución antigua, que al haberse quedado antiguo el modelo tradicional de familia se ha quedado antiguo el concepto mismo de familia. Yo estoy absolutamente convencido de que la familia es una institución de futuro, de vanguardia y moderna", ha considerado.

Por ello, ha abogado por "defender y potenciar" esta institución desde "un concepto de modernidad y de futuro, no de tradición o valores heredados". "Desde la convicción absoluta de que (la familia) es el instrumento más adecuado para conseguir grandes y pequeños objetivos en la vida", ha matizado, reconociendo asimismo su gran importancia en momentos de crisis como el actual.

"No se puede entender que con la crisis brutal y el paro que tenemos no haya una situación radical de conflicto y marginación en España, y se debe a la familia, que se ha convertido en un instrumento de solidaridad", ha recordado.

ADAPTAR LOS SERVICIOS

Así, desde la conciencia de que las familias actuales no son en muchos casos las conformadas por un padre, una madre y varios hijos sino que adoptan formatos muy variados (monoparentales, de personas que vienen de otros matrimonios con otros hijos, homosexuales, de parejas de hecho, etc.) es como las administraciones públicas deben plantearse la organización y gestión de los recursos públicos.

Y es que según las estadísticas, en los últimos diez años los hogares en la capital han aumentado un 15 por ciento a pesar de que la población sólo ha crecido un 10 por ciento. Además, una de cada cuatro unidades familiares está formada por una sola persona, los hogares monoparentales son ya el 10 por ciento del total y la media de hijos en cada casa es de 1,6. "Los que tenemos cuatro estamos absolutamente fuera de la media", ha bromeado con respecto a sí mismo.

Además, los hogares donde hay niños o adolescentes suman el 25 por ciento a pesar de que la población menor de 18 años se ha reducido hasta el 15,9 por ciento del total de los ciudadanos. "Los hogares son radicalmente distintos y las fórmulas de antes ya no sirven para ellos", ha concluido Gallardón.

"Tenemos que adaptarnos a la realidad, desarrollar los recursos y servicios para evitar cualquier situación de marginación, y garantizar el bienestar y las oportunidades de todos los miembros de la sociedad. Y para eso el mejor instrumento es la familia", ha insistido.

Y ese adaptarse a la realidad pasa por conciliar la vida familiar y laboral con medidas como la apertura de escuelas infantiles, la creación de becas de comedor o el mantenimiento de colegios abiertos durante las vacaciones.

Además, el Consistorio también puede adoptar políticas como las de fomento de los Centros de Apoyo a las Familias, los de Atención a la Infancia, los de Encuentro Familiar o los Centros de Día para Menores, donde se ofrece asistencia a los padres, en situaciones conflictivas, o simplemente ayuda para saber cómo reaccionar ante determinados problemas o situaciones de exclusión.

CAMBIAR DE MENTALIDAD

Sin embargo, al margen de este tipo de decisiones e inversiones, lo que hace falta es un cambio de mentalidad en la sociedad para "ser plenamente conscientes de que si no se hacen esfuerzos en favor de la conciliación no se conseguirá ningún objetivo de los marcados".

"Uno de nuestros grandes objetivos es reestructurar los hábitos y costumbres que dificultan mucho tanto la conciliación como la cohabitación entre los miembros de la familia", ha apuntado el primer edil.

A su juicio, "hay que facilitar la conciliación, especialmente para que las mujeres no queden excluidas del mercado laboral, pero no se puede pretender que el Estado sustituya a los padres", por lo que además de en la conciliación hay que trabajar también en fomentar la "convivencia" entre miembros de la misma familia.

En este sentido, el Ayuntamiento de Madrid decretó el pasado mes de junio un cambio de horario para los funcionarios municipales por el cual la jornada laboral finaliza a las 17 horas.

"No lo hemos hecho para ahorrar o porque nos apeteciera trabajar menos, sino porque pensábamos que era inteligente favorecer la conciliación no sólo en el sentido de poder trabajar porque otro cuida a los niños, sino favoreciendo la convivencia", ha explicado.

Por ello, ha considerado que sería positivo que "todas las administraciones y empresas estableciesen horarios que, sin disminuir la productividad, avanzasen en el criterio europeo" de conciliación.

Pero hay más opciones que se pueden barajar, según ha subrayado Gallardón, que sin embargo no ha precisado ninguna medida concreta en esta línea que vaya a incorporar a su programa electoral.

"A mí me gustaría que algún día, incluso en la administración pública, en lugar de por horarios se nos marcasen criterios de objetivos. Porque quiero que un funcionario no esté de 10 a 20 o de 8 a 17 horas, sino que cumpla unos objetivos. Hay muchas materias --servicios sociales, seguridad, Samur...-- donde no se pueden aplicar esas medidas, pero tenemos que modificar muchas de las obsoletas mentalidades de la administración pública y las empresa privada y exigir a los trabajadores que cumpla unos objetivos y, si lo han hecho, no retenerles en un despacho", ha concluido.