Actualizado 09/03/2009 19:59 CET

Los padres de la joven Rocío López crearán una asociación y pedirán firmas para el cumplimiento íntegro de la penas

CASTELLÓN, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los padres de la joven castellonense Rocío López, muerta el pasado 30 de noviembre en Valencia presuntamente a manos de su pareja sentimental, crearán una asociación para ayudar a otras familias y demandarán firmas para solicitar al Gobierno el cumplimiento íntegro de las penas y la cadena perpetua, según informaron en un comunicado fuentes del Ayuntamiento de Castellón.

Félix López y Lucila Agredano, padres de la joven fallecida, visitaron hoy al alcalde de Castellón, Alberto Fabra, con el fin de transmitirle la "dolorosa" situación por la que atraviesan y presentarle las iniciativas que han estudiado llevar a cabo con el fin de que lo que le ha pasado a su hija "no se vuelva a repetir", según las mismas fuentes.

Los padres de Rocío López agradecieron al primer edil su "apoyo y comprensión", y explicaron que tienen intención de crear una asociación en nombre de su hija con el fin de ayudar a las familias que se encuentran en una situación de "pérdida traumática" de sus hijos y darla a conocer a la ciudadanía.

También comentaron que han solicitado al consistorio permiso para poder instalar una mesa de recogida de firmas los miércoles y los sábados por la mañana con el fin de, a través de los apoyos recabados, pedir al Gobierno central el cumplimiento íntegro de las penas y que aparezca la palabra "cadena perpetua" en el Código Penal.

Tanto Félix López como Lucila Agredano agradecieron al alcalde su "apoyo y sensibilidad", y también señalaron que el día 28 de marzo está prevista una manifestación en Valencia.

La castellonense Rocío López Agredano, de 25 años, murió el pasado 30 de noviembre presuntamente a manos de su novio, de 33 años y de origen colombiano, quien supuestamente le asestó múltiples puñaladas por el cuerpo y posteriormente intentó degollarse.

Los hechos ocurrieron en el cuarto piso del número 51 de la avenida Ecuador, en el barrio valenciano de Benicalap, donde el presunto agresor vivía de alquiler junto con otras dos personas. Al parecer, según los testigos, se inició una discusión entre ambos y fue una de las compañeras de piso del agresor quien avisó a la policía.

Rocío López, quien era monitora de spinning en un gimnasio de Castellón y que los fines de semana trabajaba como camarera en una discoteca, había ido a Valencia, "como solía hacer cada fin de semana", para ver a su novio, con el que llevaba cuatro años de noviazgo.