Actualizado 27/06/2018 13:23 CET

Sánchez condiciona los centros de la UE para migrantes en terceros países a que cumplan con los derechos humanos

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MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha descartado la propuesta del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, de abrir centros para inmigrantes en terceros países, una idea que el jefe del Ejecutivo ha señalado que "puede ser una buena opción", aunque ha precisado que deberán respetar los convenios de derechos humanos.

Este será uno de los temas que el organismo europeo tratará en su reunión de este jueves y será entonces cuando Tusk, según ha explicado Sánchez en su intervención en el Congreso, precise los detalles sobre esta propuesta. Mientras, el líder socialistas no la descarta, pero asegura que "el diablo está en los detalles" y que él ya alertó en la minicumbre que puede que haya países que no acepten estos centros.

"Alerté de que el mensaje no puede ser que la única solución es crear plataformas en terceros países, porque habrá países que no los acepten, por considerar que vulnera su soberanía nacional", ha explicado Sánchez. En este sentido, ha señalado que expresó, junto a otros países, sus "dudas" acerca de cómo esos terceros estados van a acoger la idea y que habrá que tratarla de forma individual.

En su intervención, y cuestionado por algunos de los portavoces de la oposición, Sánchez también se ha referido a la iniciativa del presidente francés Emmanuel Macron, de crear centros "cerrados" de inmigrantes en la UE, una propuesta que, sin embargo, el presidente español ha entendido como un proyecto para localizar, a lo largo del Mediterráneo, puertos seguros de la UE en donde la responsabilidad sería de todos los países miembro.

COORDINACIÓN EN PUERTOS SEGUROS EUROPEOS

Sánchez ha indicado que la idea es que cada vez que aparezca un 'Aquarius' que deba ser rescatado, se dirija a ese puerto seguro y que, en cuanto atraque, no lo haga en un puerto de un país concreto, sino en uno de la UE y la respuesta sería "perfectamente coordinada" entre todos los Estados y ACNUR.

Sería, según apunta, una respuesta "personal, con capacidad tanto en política de acogida y asilo, como de devolución, vinculadas a la UE y no al país en el que arriban". "Es bueno para el país y para la UE", ha apuntado, aunque ha precisado que es "una idea germinal" y "en pañales". "Vamos a ir trabajando en ella en los próximos meses", ha concluido.