BARCELONA 27 May. (EUROPA PRESS) -
La Cámara de Comercio de Barcelona solicitó hoy que ante el dilema de cerrar o mantener abierta la central nuclear de Garoña (Burgos) se opte por prorrogar su vida útil, como el inicio de una estrategia "hacia una mayor presencia de la energía nuclear" en España.
La Cámara aseguró en un comunicado que "no preocuparse por el precio de la energía", y por tanto importar energía nuclear desde Francia en vez de producirla en España, representa un gasto anual de 2.000 millones de euros en forma de primas.
El presidente de la corporación, Miquel Valls, solicitó de este modo la apertura de un debate sobre la energía nuclear que considere el mantenimiento de las centrales actuales, la prolongación de su vida útil y el aprovechamiento de las mejoras técnicas, "por el bienestar de la sociedad y la competitividad de las empresas".
La estructura de coste de una central nuclear destina el 20 por ciento a combustible, mientras que una central de combustible fósil dedica el 60 por ciento. La Cámara cree que reducir el gasto en combustible aligeraría la balanza comercial y disminuiría la dependencia exterior.
Las centrales nucleares producen el 20 por ciento de la energía eléctrica que se consume en España, mientras que en Catalunya el porcentaje es del 44. La corporación barcelonesa apostó por un sistema que genere el 25 por ciento de la electricidad mediante energías renovables, el 35 mediante energías fósiles y el 40 mediante energía nuclear.