Actualizado 03/04/2007 16:33 CET

El Centro Reina Sofía pide a los medios no informar del modus operandi de los maltratadores y no centrarse en la víctima

El profesor Sanmartín critica que los programas 'rosas' que se han convertido en "un escenario continuo de violencia emocional"

VALENCIA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El director del Centro Reina Sofía, José Sanmartín, pidió hoy a los medios de comunicación que no informen "jamás" del modus operandi que utilizan los maltratadores de mujeres porque su divulgación "suele crear escuela y da ideas a otros agresores", así como no centrar la noticia sobre la víctima sino sobre el agresor, sobre todo en el momento en que es detenido, por su efecto disuasorio.

Sanmartín, en rueda de prensa para presentar el informe 'Costes de la violencia de género en las relaciones de pareja en la Comunitat Valenciana', avanzó que estas son algunas de las recomendaciones del estudio 'Información sobre violencia', en el que han participado más de 800 periodistas, que saldrá en los próximos meses junto al segundo volumen del informe internacional contra la mujer en las relaciones de pareja del año 2003.

Al respecto, pidió también a los medios de comunicación que tampoco den a conocer los intentos de suicidio de los agresores ya que en muchas ocasiones son simulados, de hecho de cada diez casos dos se suicidan, y "contribuyen a dar una idea equivocada de lo que es un agresor de mujeres, ya que nunca son buenos chicos que en un momento determinado se les nubla la vista y matan". "Detrás de un asesinato hay una historia larguísima de maltrato que puede durante hasta más de siete años y medio para arriba", evidenció.

Por otro lado, criticó el modelo de la programación 'rosa' que siguen las televisiones actuales porque se han convertido, expuso, en "un escenario continuo de violencia emocional" en el que se invade la privacidad de las personas a las que "se suele insultar". "A veces --constató-- la degradación moral de esas personas es tal que facilita esa invasión, pero no por eso dejan de ser dignas y personas".

Por ello, consideró que desde el punto de vista moral "toda invasión de privacidad, incluso la invasión comprada, es una inmoralidad que tiene consecuencias psicológicas no sólo en quien ve invadida su privacidad a cambio de dinero sino también en quien observa un programa".

En ese sentido, argumentó el contrasentido que supone intentar cambiar los modos educativos en los colegios para primar el esfuerzo y pedir fijar límites al comportamiento cuando "esos mismos escolares se colocan frente al televisor en horas en las que debería haber programación infantil, y no la hay, para contemplar espacios en los que determinadas personas sin ningún tipo de esfuerzo consiguen, eso sí de forma efímera, fama y dinero". "Saquemos las consecuencias", dijo.

"AKELARRES INMORALES"

Así, solicitó que en horario infantil se programen los "dibujos adecuados" y no "akelarres" en los que de una manera "absolutamente inmoral" algunas personas se dedican a "bucear en las más sucias intimidades de otras", aunque ofrecer buenos programas sea "más difícil que dejar que determinadas personas den rienda suelta a sus más bajas pasiones en público". "Eso es violencia y no televisión", subrayó.

El profesor Sanmartín también se refirió al uso de nuevas tecnologías contra la violencia de género, como las pulseras electrónicas para los maltratadores, y al respecto sostuvo que aunque no hay un sólo factor que lo explique "el principal es la mala educación".

Por tanto, esgrimió, "por muchos artilugios que se inventen mientras determinados sectores de la sociedad no reciban una educación que les permita ver a las mujeres como una igual seguirá habiendo violencia de género". Con todo, destacó: "bienvenida sea cualquier tecnología que palie el problema".

Del mismo modo, consideró que aunque ninguna ley resuelve los problemas, sí que se mostró partidario de la Ley integral contra la violencia de género ya que "reúne las medidas que estaban dispersas que evita a las mujeres maltratadas tener que ir en demanda de ayuda de servicio en servicio".