Actualizado 09/07/2012 13:09 CET

Un estudio de la UCLM apunta a la reducción poblacional de jabalíes como herramienta sanitaria

Jabalíes
UCLM

TOLEDO, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de investigadores de la Unidad de Sanidad Animal del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han llevado a cabo un estudio que ha dado como resultado que la reducción poblacional de jabalíes es una más de las herramientas sanitarias integradas para el control de enfermedades compartidas con el ganado.

Los autores del estudio, Mariana Boadella, Joaquín Vicente, José Francisco Ruiz-Fons, José de la Fuente y Christian Gortázar, parten del hecho de que algunos agentes infecciosos pueden mantenerse tanto en el ganado como en la fauna silvestre, a veces como consecuencia de situaciones de sobreabundancia poblacional.

En nota de prensa la UCLM ha indicado que dichas infecciones son objeto de control en el ganado, pero sus causantes sobreviven en los reservorios silvestres, dificultando así su erradicación. Es el caso del bacilo causante de la tuberculosis bovina y del virus de la enfermedad de Aujeszky en el ganado bovino, aunque ambos tienen en el jabalí un importante reservorio silvestre.

Con estas premisas, los investigadores accedieron a tres situaciones de gestión en las que se aumentó la extracción de jabalíes, lo que permitió cuantificar por vez primera el efecto que tiene reducir la abundancia de estos animales a la mitad.

Así, para el caso de la tuberculosis, ésta disminuyó entre un 21 y un 48% en los jabalíes, y reflejó una menor incidencia en vacas y ciervos; si bien no se observaron efectos significativos en el caso del virus de Aujeszky.

Como consecuencia de este trabajo, los investigadores apuntan que cuando la especie en cuestión es sobreabundante, su control puede incidir positivamente en la conservación, favoreciendo un uso sostenible de los recursos naturales.

No obstante, advierten de que esta herramienta no es siempre sostenible en el tiempo, pues choca con intereses económicos del sector cinegético, además de que la misma no erradica por completo las enfermedades, ni tiene efecto sobre todas las enfermedades importantes.

Por consiguiente, los autores del estudio añaden que el control poblacional debe concebirse como una más de las herramientas disponibles en el marco de un control integrado que a largo plazo debe basarse preferentemente en métodos más sostenibles y mejor aceptados como la vacunación.

"Cualquier estrategia de control integrado debe implementarse sobre la base de estudios epidemiológicos que justifiquen la aplicación de las distintas medidas y permitan la evaluación y seguimiento de su efecto a largo plazo", dicen.