MADRID 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han participado en una investigación que por primera vez ha captado la imagen de un ribosoma híbrido, las 'grandes máquinas' encargadas de ensamblar proteínas a partir de la información genética del ADN, un dilema que la comunidad científica resuelve tras 30 años de estudio.
El estudio, publicado en 'Proceedings' de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, ha logrado esta fotografía tras más de tres años de trabajo a partir de un nuevo método de procesamiento de imagen, único en el mundo, y aporta datos sobre la síntesis de proteínas o traducción, un proceso biológico fundamental que tiene lugar en los ribosomas.
La síntesis de las proteínas o 'traducción' es uno de los tres procesos fundamentales de cualquier célula. En ella, las proteínas se fabrican añadiendo aminoácidos (las unidades que las forman), que son transportados por los ARN de transferencia. En su viaje, los ARN de transferencia atraviesan la cavidad interna del ribosoma y, según el modelo aceptado, siempre pasan por tres puntos de unión.
El investigador del CSIC participante en el estudio, Sjors Scheres, y Mikel Valle, investigador del CIC bioGUNE de Vizcaya y principal autor del estudio, explican que la pregunta que ha intentado resolver la comunidad científica en los últimos treinta años es cómo logran moverse los ARN de transferencia por el ribosoma.
Los investigadores barajaban la posibilidad de que los ribosomas adoptaban dos estados transitorios para permitir estas paradas. "Se entendía que el ribosoma, cuando tiene que mover los ARN de transferencia, se convierte en una máquina dinámica que oscila entre dos estados distintos".
Con este trabajo de microscopía electrónica, los autores han podido visualizar las posiciones híbridas del ARN de transferencia A/P y E/P, es decir, en los momentos en que se mueve entre los puntos A y P y entre P y E.
En este sentido, las observaciones han permitido saber que el ribosoma, durante ese proceso, sufre un gran cambio en su estructura, las dos subunidades que lo componen rotan una respecto de la otra. Para los científicos, el trabajo permite conocer mejor el proceso de traducción pero también al propio ribosoma, utilizado en biomedicina como diana en gran parte de los antibióticos.