Actualizado 03/04/2007 16:33 CET

Un juzgado de Alicante condena a un hombre a tres meses de prisión por pegar con la zapatilla a su hija

ALICANTE, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El juzgado de lo penal número 4 de Alicante ha condenado a un hombre por pegar con la zapatilla a su hija, de 16 años de edad, a las penas de tres meses y 21 días de prisión, privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante un año, y a la prohibición de aproximación a la menor durante un año, tres meses y 21 días.

La sentencia, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, condena al hombre como autor de un delito de violencia doméstica, con la circunstancia atenuante de arrebato, muy cualificada, por pegarle a su hija de 16 años con una zapatilla, después de que ésta le contestara de forma "airada, inapropiada e irrespetuosa" al ser reprendida.

El juez considera que aunque el Código Civil "prevé que los padres puedan corregir razonable y moderadamente a sus hijos, como señala el Tribunal Supremo, sala segunda, en sentencia de 15 de junio de 1992, "la conducta enjuiciada sea la necesaria para cumplir ese derecho; que no existan abusos o extralimitaciones en su ejercicio, y que también concurra una adecuada proporcionalidad entre el derecho ejercido y el resultado lesivo originado en el bien jurídico protegido".

Así, según argumenta el magistrado, la conducta del acusado "ni es proporcionada, ni es oportuna, ni necesaria", ya que "en modo alguno sirve, más bien al contrario para corregir la conducta conflictiva y desviada de su hija de 16 años".

En este sentido, añade que los padres "habrán de afrontar la problemática de la menor con el oportuno asesoramiento de profesionales especialistas, pero nunca con castigos corporales como el aquí empleado".

A pesar de ello, aplica la atenuante de arrebato u obcecación, pues "si bien la continua conducta de la menor explica su pérdida de nervios ante este disturbio emocional, que sin duda afectó a su voluntad e inteligencia, realizando una acción que se puede considerar aislada en esta persona".

De hecho, padre e hija coincidieron "plenamente" en el relato de los hechos, tanto en la pérdida de nervios del padre, como en los términos de la contestación, según destaca.

HECHOS.

Los hechos ocurrieron el pasado mes de febrero, cuando ambos se encontraban en el domicilio familiar. El padre recriminó a su hija que no le estaba prestando debida atención a su hermana, de 3 años, con la que se encontraba en su cuarto. Al ser reprendida, la hija mayor contestó a su padre de forma "airada, inapropiada e irrespetuosa".

Ante esta reacción, el padre la golpeó con la zapatilla que llevaba y le causó un eritema en el brazo y un hematoma en el muslo izquierdo. La adolescente se curó de estas lesiones en cinco días sin necesidad de tratamiento médico ni quirúrgico.