Actualizado 16/04/2012 13:28 CET

Mato afirma que España ha entrado en una fase de analizar el efecto marginal de cada euro invertido en bienestar social

Ana Botella Antes De Su Intervención En La Conferencia
EUROPA PRESS

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha afirmado este lunes que España ha pasado de una fase de hacer "pocos estudios sobre cómo influye cada euro invertido" en Estado del Bienestar a "cuantificar de forma precisa el efecto marginal" del dinero que se destina a estos fines.

Mato, que ha presidido junto a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; y el ministro de Trabajo de Reino Unido, Lain Duncan, la inauguración de la Conferencia Internacional 'La evaluación de la Calidad y Eficiencia en los Programas de Intervención Social', ha puesto el acento en la importancia de evaluar las políticas precedentes para emprender las "reformas necesarias".

Según ha explicado, "hasta ahora" en España se hacían evaluaciones "exclusivamente en positivo" sobre el impacto de las políticas, de manera que "se identificaban solamente las mejoras", sin llegar a conocer "cómo influye cada euro invertido en el bienestar de los ciudadanos".

Sin embargo, el análisis de todos los efectos de cada una de las inversiones es a su juicio, el modo de proporcionar al contribuyente "información transparente sobre la gestión pública" así como la manera de facilitar una gestión más "eficaz, eficiente y efectiva".

En esta línea ha presentado su ponencia el ministro británico, quien ha expuesto las reformas que su gabinete va a llevar a cabo en Reino Unido sobre el sistema de pensiones y de asistencia social, a fin de conseguir, según ha dicho, que a los ciudadanos les "salga a cuenta trabajar".

Duncan, que ha felicitado al Gobierno español por sus reformas "siempre difíciles pero valientes y necesarias" en el mercado laboral, ha apuntado que una reforma económica no será efectiva sin una modificación del sistema social y ha incidido en este sentido, que la Unión Europea debería dejar margen a los Estados miembros y no interferir en sus políticas públicas de pensiones y subsidios.

"La Comisión Europea ha establecido que debemos pagar prestaciones a los inmigrantes prácticamente desde el momento en que llegan a Reino Unido desde cualquier otro país de la UE. Por supuesto, creemos en la libertad de circulación, pero no en que los inmigrantes inactivos deban poder ir de país en país a la caza de la mejor política de subsidios", ha apuntado.

En su opinión, en los países europeos se da un "enfoque insostenible" de las políticas de bienestar social porque se entiende que "el gobierno demuestra cuánto se preocupa por los más vulnerables gastando más y más", una creencia a su juicio "destinada a acabar en quiebra" porque se centra en la cantidad de fondos destinados y no en los efectos que tiene la inversión.

"SE CREABAN PUESTOS DE TRABAJO Y SEGUÍAN PAGÁNDOSE SUBSIDIOS"

Por eso, ha dicho, aunque se crearon 3 millones de empleos en Reino Unido en la época precedente a la crisis económica, el Estado siguió pagando subsidios a cuatro millones de ciudadanos, sin que en ningún momento se plantease cuál era el problema por el que esas personas no se estaban beneficiando de la creación de puestos de trabajo.

"Reformamos nuestra economía y creamos más puestos de trabajo, pero no teníamos una sociedad en consonancia, por lo que parcheamos el problema pagando a persona que vivían de subsidios mientras importábamos mano de obra del extranjero", ha asegurado.

En su opinión, la solución a esta situación es abrir una "dimensión totalmente nueva y centrada únicamente en los resultados y efectos que tiene el gasto", es decir, en "centrada en si realmente funciona", ya que si bien se trata de un cambio "que no es sencillo", la recompensa "puede ser enorme".