Actualizado 13/04/2007 19:25:22 +00:00 CET

Oceana aplaude el reconocimiento por parte de la Comisión Europea de la existencia de redes de deriva ilegales

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La organización de defensa del mar Oceana se felicitó hoy por un nuevo Informe de la Comisión Europea, recientemente presentado, en el que se reconoce la existencia de embarcaciones que faenan con redes de deriva ilegales, italianos, franceses y de otros países europeos, vinculándolo a las "deficiencias" en las medidas de control en pesca.

El martes, la CE presentó este Informe al Parlamento y Consejo Europeo en referencia al seguimiento efectuado por los Estados miembros en cuanto al cumplimiento de la Política Pesquera Comunitaria (PPC) durante el periodo 2003-2005. El documento identifica los puntos calientes de 'no-cumplimiento' de la PPC que necesitan ser implementados.

El documento admite además, entre otros aspectos, la continuidad en la utilización de redes de deriva para la captura de especies altamente migratorias en países de la UE como Italia, Francia, España o Grecia.

Esta práctica está prohibida desde 2002 para la flota comunitaria y en aguas europeas, por ello, esta afirmación de la CE corrobora las denuncias que Oceana repite desde 2005, fruto de las campañas desarrolladas en el Mediterráneo a bordo del catamarán de investigación 'Oceana Ranger', que ha identificado, documentado la actividad de al menos 71 rederos de deriva italianos y 37 franceses que operan en aguas del Mediterráneo "con total impunidad", así como las subvenciones que algunos de ellos recibieron antes de la prohibición para su reconversión a otras artes de pesca.

En palabras del director Ejecutivo de Oceana para Europa, Xavier Pastor, "la continuidad en la flota europea del uso de redes de deriva pone en duda la efectividad de cualquier medida adoptada dentro del marco de la Política Pesquera Comunitaria".

DEFICIENTE CONTROL.

El documento también refleja las deficiencias en el control en la trazabilidad de los productos pesqueros y su comercialización, siendo éstas más importantes cuando se trata de productos pesqueros de importación. Así, grandes cantidades de productos entran en los mercados de la Unión Europea "sin ninguna información sobre el origen, área o método extractivo", recalca Oceana.

Este el caso, por ejemplo, del pez espada capturado por Marruecos con redes de deriva en el Mar de Alborán y el Estrecho de Gibraltar. Un 95% de las capturas efectuadas por este país con redes prohibidas por distintos organismos internacionales es directamente importada al mercado europeo, en su mayoría a través de empresas españolas, "al mismo tiempo que desde Europa se pagan 1.25 millones de euros anuales a Marruecos para la eliminación de este arte", recuerda Pastor.

Precisamente, una correcta trazabilidad y etiquetado de este producto permitiría a los consumidores de la UE distinguir el pez espada capturado con unas redes que constituyen una grave amenaza para la conservación de los cetáceos. De esta forma, el propio mercado "podría forzar la reconversión de la flota marroquí a otros artes de pesca más sostenibles como el palangre", agrega Pastor.

En su opinión, "si las medidas de control se han mostrado ineficaces durante cinco años de prohibición para eliminar estas flota, no cabe esperar más éxito en el grado de cumplimiento de otras medidas comunitarias por parte de los Estados miembros". Concluyendo, "la mejora e implantación de las medidas de control se hace más imperativa que nunca, ya que se dispone de un amplio rango de medidas en pesca, pero no se asegura su cumplimiento", remarca Pastor.