Actualizado 08/08/2007 19:12 CET

Las ONG recuerdan la importancia de preservar las poblaciones indígenas, respetar sus derechos y promover la integración

En el mundo más de 370 millones de personas en setenta países son indígenas y la mayoría de ellos, están marginados o son perseguidos

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

Con motivo de la celebración mañana, 9 de agosto, del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, distintas ONG han realizado llamamientos por el respeto de estas poblaciones, que habitan setenta países del mundo y suman más de 370 millones de personas, la mayoría de las cuales se encuentran en situación de exclusión o están perseguidas.

Este es el caso de las poblaciones que viven en aislamiento, y que, localizadas principalmente en la cuenca amazónica, se ven obligadas a sortear a los terratenientes que quieren convertir sus tierras en lugar de pasto para la ganadería y a los madereros que, legal o ilegalmente, talan bosques habitados de forma indiscriminada.

En declaraciones a Europa Press, el responsable de difusión de Survival Internacional, Miguel Ángel del Ser, narró el caso de los Ayoreo, una población de origen paraguayo que atraviesa esta situación de movilidad forzosa siendo el único pueblo indígena que sobrevive más allá de la amazonía. Para su defensa, mañana la organización entregará 57.000 firmas al Gobierno de Paraguay a través de sus embajadas en cuatro capitales europeas.

"Es curioso, pero después de tantos años luchando, seguimos teniendo los mismos problemas de siempre. La caoba, el petróleo, los cultivos de soja, todo va para Occidente. Los pueblos indígenas están explotados por nuestro modo de vida" y eso que precisamente ellos "son el ejemplo de que se puede vivir de otra manera", lamentó Del Ser.

AVANCE Y RETROCESO.

Estos "problemas" de siempre y de hoy van desde "el racismo, algo que van a sufrir todos, incluso cuando estén protegidos por la legislación; la pérdida de sus tierras, que representa la pérdida de su modo de vida; la enfermedad, especialmente en el caso de los pueblos en aislamiento que son forzosamente contactados; y la violencia, pues los asesinatos y el hostigamiento es habitual en muchos casos".

"Aunque se consiguen avances en la legislación, las leyes no se aplican", apuntó Del Ser, tras poner como ejemplo el caso de los Bosquimanos del Kalahari, a quienes el Tribunal Supremo de Botsuana reconoció la titularidad de sus tierras en diciembre de 2006. "Hoy siguen acosados por su propio Gobierno y están siendo perseguidos porque bajo el suelo en el que viven hay diamantes".

Otro ejemplo de desamparo es el de los indígenas no contactados de la amazonía peruana. A pesar de que el Gobierno del país andino ha fijado una serie de reservas para ellos, ni los madereros ni las multinacionales las respetan.

Sin embargo, para las organizaciones especializadas en la defensa de las poblaciones indígenas, el mayor problema de todos es "el desconocimiento" de la sociedad, que dificulta en gran medida movilizar conciencias en su defensa. "Es muy difícil y hay que explicar demasiadas cosas", apuntó el representante de Survival, para quien es importante conocer "la diversidad que representan" estos pueblos que "son una lección de colectividad y solidaridad frente al individualismo de Occidente".

A pesar de ello, los indígenas, especialmente los que viven en aislamiento, pueden desaparecer. Para Survival, los pueblos más amenazados son los Jaragua (unas trescientas personas) de las islas Andamán, en el Índico, entre Birmania e India; los Bosquimanos del Kalahari y los Akunsu, de la amazonía brasileña. De esta población, sólo sobreviven seis personas.

EL PROBLEMA DE LOS NO AISLADOS.

Cuando se trata de indígenas integrados en la 'sociedad mayoritaria', los problemas versan sobre situaciones de subdesarrollo y exclusión. En muchos lugares del mundo, organizaciones como Ayuda en Acción o Manos Unidas trabajan directamente por la integración de estas personas a través de la sanidad o la educación, por ejemplo.

Sin embargo, para la primera ONG es fundamental que se aborden los programas sanitarios para ellos "desde un enfoque multicultural", evitando "la situación que viven cientos de pueblos indígenas cuando, incluso a veces desde la buena intención de la cooperación internacional, se les imponen sistemas de nuestra medicina moderna que, generalmente, no atienden lengua, creencias, ni costumbres sociales".

Por su parte, Manos Unidas pone el acento en la situación de las mujeres indígenas, "aún más vulnerables que los varones de su propia etnia" por estar "sujetas a una triple marginación derivada de tres circunstancias: son mujeres, son indígenas y son pobres. Además, junto con los niños, "acceden a los empleos más duros y peor remunerados, y son víctimas fáciles del tráfico de drogas, del turismo sexual y de la prostitución, lo que ha llevado a una rápida propagación entre sus comunidades de las enfermedades venéreas y del VIH/Sida".

En cuanto a los menores, la organización afirma que, comparados con los niños no indígenas, aún en los lugares menos desarrollados, este sector de la población "presenta altos índices de analfabetismo y de abandono escolar, debido, entre otras cosas a la imposibilidad de acceder a la educación en su lengua materna que, en muchos casos, es la única que conocen". Además, "su tasa de vacunación es más baja, carecen de protección legal, son víctimas de conflictos armados por la posesión de las tierras y se ven forzados a emigrar a las ciudades".