MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
La ONG Oxfam ha congelado sus actividades 'no esenciales' en el campamento de refugiados de Daadab, en el noreste de Kenia, por el empeoramiento de las condiciones de seguridad y sus trabajos se limitan ahora al reparto de agua, según ha informado el director de la organización para el Cuerno de África, África oriental y central, Fran Equiza.
Las organizaciones que trabajan en la zona, el mayor campamento de refugiados del mundo, habían detectado en las últimas "siete u ocho semanas" un "deterioro de seguridad". Equiza ha explicado, en una entrevista a Europa Press, que veían armas, movimientos "sospechosos", personas "que no deberían estar" y coches robados, entre otras señales.
"Había una sensación clara de inseguridad", ha reconocido el director regional de Oxfam, quien ha recordado que el secuestro de las dos cooperantes españolas de Médicos Sin Fronteras (MSF) es el segundo en tres semanas en esta área. "Nuestros sentimientos están con los compañeros de MSF y CARE", ha dicho, en alusión a las dos organizaciones que han sufrido raptos recientes y a las que Oxfam ha brindado su colaboración.
Equiza ha explicado que los alrededor de medio de centenar de miembros de Oxfam que trabajan en Dadaab ahora solo salen del campo base "por extrema urgencia", cuando falla alguna bomba o algún generador imprescindible para la única actividad que mantienen: el reparto de agua.
"No podemos poner en riesgo nuestro personal", ha asegurado. Por este motivo, Oxfam ha dejado de realizar actividades como la promoción de higiene o la extensión de los campos "hasta que la seguridad mejore".
Pese a todo, la organización no plantea abandonar y mantiene, según Equiza, "un compromiso muy claro de quedarse donde está". "No hemos evacuado a nadie", ha explicado, al igual que tampoco han recibido "presiones de nadie" para abandonar la zona.
FALTA DE POLICÍAS
"No podemos seguir trabajando así", ha insistido Equiza. No en vano, y aunque en Dadaab vive una población cercana al medio millón de personas, patrullan la zona menos de medio centenar de policías.
El representante de Oxfam ha pedido "mayor presencia policial, mayores patrullas", no sólo para proteger a los refugiados, sino también para que las agencias humanitarias puedan seguir desarrollando sus actividades. En el caso de Oxfam, las pocas veces que abandonan el campo base lo hacen con escolta policial.
Sobre la llegada de los refugiados desde Somalia, Equiza ha admitido que el flujo diario parece haberse reducido en comparación con los últimos meses, aunque ha apuntado que no está en condiciones de vincular esta caída de llegadas con el empeoramiento de la situación de seguridad que los cooperantes padecen "en primera persona".