"Las pastillas del humor", por Tamara Kreisler, Directora de la Fundación Theodora España

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 26 marzo 2008 18:05

"Los Doctores Sonrisa roban sonrisas a los niños enfermos con su medicina particular: las pastillas del humor".

¿Qué hay más gozoso que ver sonreír a un niño?. La infancia es una etapa maravillosa en que los niños irradian felicidad. Pero, desgraciadamente, a algunos de ellos se les arranca injustamente esos momentos de gloria para tener que sobrellevar una enfermedad en las frías paredes de un hospital. Esta experiencia traumática hace que los niños sientan la necesidad de revivir algunos momentos de felicidad, aunque sólo sean quince maravillosos minutos.

Así nace la idea la Fundación Theodora, la organización de payasos hospitalarios más grande del mundo, que dedican todo su esfuerzo a aliviar el sufrimiento de los niños hospitalizados organizando y sufragando las visitas de los artistas profesionales, los 'Doctores Sonrisa', a los niños hospitalizados.

La Fundación Theodora nace en Suiza en 1993, creada por los hermanos André y Jan Poulie tras dos experiencias traumáticas: la larga estancia de André en un hospital siendo un niño, y la muerte de su madre Theodora por un cáncer.

Actualmente, este espíritu está presente a través del trabajo de la Fundación Theodora en nueve países de tres continentes. En España trabaja desde el año 2000, momento desde el que se ha pasado de tener un 'Doctor Sonrisa' a formar a 26 profesionales para trabajar en los 18 hospitales de todo el territorio en los que trabaja la Fundación Theodora.

Pero ¿quiénes son esos maravillosos personajes, los 'Doctores Sonrisa'?. No son payasos, no son voluntarios, son artistas profesionales formados por la Escuela de Enfermería de la Paz y la Fundación Theodora en un curso específico para crear el personaje del 'Doctor Sonrisa'. Son artistas con una sensibilidad especial con el entorno del niño y una capacidad innata para la improvisación.

Cada uno tiene sus habilidades, distintas unos de otros y eso es lo que enriquece al grupo. Son actuaciones individualizadas en función de las necesidades del niño porque el niño enfermo es él y su circunstancia. Realizan sus visitas cada tarde de hospital, cuando la soledad de éste hace que necesiten una excusa para sacar una carcajada, o al menos, una sonrisa. "A través de los ojos, el niño te mira directamente al corazón y si notan que les quieres te regalan una sonrisa", confiesa enternecido en Dr. Flips.

Los 'Doctores Sonrisa' pasan por un periodo de formación de ocho meses en los que se les sensibiliza en conocimientos artísticos, sanitarios y hospitalarios para pasar posteriormente por una evaluación sobre lo impartido. Pero el periodo de formación no concluye allí, se completa a lo largo de toda la actividad de los artistas en la Fundación, reuniéndose regularmente para seguir distintos temas relacionados con el medio artístico y hospitalario.

"Vuestro proyecto se entrelaza con el del hospital de manera muy íntima y los Doctores Sonrisa son considerados como de la casa", dice Francisco Javier Mérida, subdirector médico del Hospital Materno Infantil Carlos Haya de Málaga.

Los 'Doctores Sonrisa' son, junto con los niños, los protagonistas de las historias de las salas de pediatría, respetando en todo momento al niño, y su familiar. A veces consiguen involucrar a la familia de tal modo que logran hacer de esos minutos, una función nueva. Y no sólo es la familia sino también el personal sanitario el que se beneficia de las visitas de los 'Doctores Sonrisa'.

Cada visita individualizada al niño es una nueva función donde se visita a todos los niños hospitalizados en una misma tarde. Su profesionalidad hace que recorran las salas de pediatría en un orden específico: primero los niños que tienen las defensas más débiles, oncología y transplantes; después traumatología y por último infecciosos y lactantes. Todo está estudiado en la Fundación Theodora para hacer de esto una profesión en la que los beneficiados son los niños hospitalizados.

Los 'Doctores Sonrisa' de la Fundación Theodora son conscientes que no hacen terapia, pero sí tienen un efecto terapéutico en sus visitas. "No hemos comprobado el efecto terapéutico de la risa, pero si es cierto que los niños esperan con impaciencia el momento en el que llegan estos 'doctores' y ese día se oyen carcajadas por toda la planta", explican.

"Eso es suficiente para nosotros", dice Celia Gil López, oncóloga infantil en el Hospital Clínico de San Carlos de Madrid. Porque todo contribuye a que la estancia sea más agradable.

Los niños encajan mal la ruptura con el entorno que hace segura sus vidas. La tristeza y la ausencia son protagonistas de la dura estancia de un niño en un hospital. Pero poco a poco, nos damos cuenta de la necesidad de hacerla más llevadera para desterrar a los enemigos asociados a las enfermedades que hacen difícil su recuperación. Los artistas contribuyen a dibujar la sonrisa de un niño con la puesta en escena de sus batas coloridas, llenas de recursos, de globos de colores, de instrumentos, de magia y de color.

Pero la Fundación Theodora quiere seguir contagiando la risa a las habitaciones de los niños hospitalizados y por ello sigue trabajando para que poco a poco hayan más 'Doctores Sonrisa' llenando las habitaciones de los niños enfermos. Su objetivo sólo es uno: abrir una ventanita de aire fresco en la fría estancia en una habitación de hospital robando sonrisas a los niños enfermos con su medicina particular: las pastillas del humor.

Tamara Kreisler es directora de la Fundación Theodora España.

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